La UEFA ya tiene invento para hacer más dinero: su Liga de Naciones

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Liga de Naciones
La UEFA da luz verde a su nueva Liga de Naciones
  • La UEFA pone del revés el esquema del fútbol europeo con un nuevo torneo de selecciones orientado a eliminar los partidos amistosos y que beneficiará, comercial y económicamente, a las selecciones más potentes del continente europeo.

La UEFA ya tiene lo que durante tanto tiempo ha buscado: dar forma a un nuevo torneo que venga a poner sobre la mesa el valor de las selecciones más importantes del panorama europeo y que deja en una situación aún más precaria todavía, aunque se quiera vender de otro modo desde la organización, a las federaciones más pequeñas del continente.

Eliminar los amistosos

La UEFA ya ha encontrado el modo de sustituir los periodos que hasta ahora concedía a las Federaciones Nacionales para organizar partidos amistosos, la mayoría sin interés ninguno, en favor de una nueva competición a la que quiere revestir con la aureola de un supuesto gran interés para el aficionado y que traerá beneficios para las 55 federaciones, grandes y pequeñas, que integran la organización.

Hace tan solo un par de días la UEFA daba luz verde a su Liga de Naciones, una competición que comenzará en septiembre de 2018, y en la que participarán las 55 federaciones miembro para sustituir los partidos amistosos por oficiales y enfrentarse a otras selecciones de su mismo nivel. El torneo se celebrará cada dos años, siempre en años impares, y dará acceso directo a los semifinalistas a la siguiente edición de la Eurocopa de Naciones.

Un formato complicado

El formato de la nueva Liga de Naciones parte con un importante lastre: su complicada organización. Así, el nuevo torneo tendrá un sistema de ascensos y descensos que dividirá a las 55 selecciones nacionales n cuatro ligas según su clasificación en el ranking de coeficientes de federaciones nacionales de la UEFA el 11 de octubre de 2017. Es decir, una vez concluya la fase de clasificación para el Mundial de Rusia 2018.

La Liga A tendrá a los mejores combinados nacionales y la Liga D a la selecciones de coeficiente más bajo. Las Ligas A y B estarán formadas por cuatro grupos de tres selecciones. La Liga C estará compuesta por un grupo de tres selecciones y tres grupos de cuatro selecciones. La Liga D estará formada por cuatro grupos de cuatro selecciones.

En las ligas B, C y D, las cuatro selecciones ganadoras de grupo ascenderán y las cuatro últimas descenderán (salvo en la D) para la próxima competición, que se jugará en 2020. En la Liga A, los cuatro campeones de grupo jugarán una fase final en junio de 2019 (en formato de eliminatoria, con semifinales, partido por el tercer puesto y final), de donde saldrá el primer campeón de la Liga de Naciones.

Más dinero para los más ricos

Bajo la excusa de la nueva Liga de Naciones se esconde, nuevamente, un interés de la UEFA por recaudar más dinero a través del fútbol. En los últimos años, y con la aparición de nuevas y más pequeñas federaciones nacionales, hemos ido asistiendo a partidos carentes de interés alguno para el aficionado y, por ende, para los patrocinadores. La UEFA siempre ha tenido como problema fundamental el saber dar solución a encuentros como un Estonia-San Marino, sin interés mediático, económico y comercial alguno.

Lo que intenta la UEFA en definitiva con su nueva Liga de Naciones no es más que intentar convertir el fútbol de selecciones en algo tan lucrativo como el fútbol de clubes. La idea en sí es bastante simple: la UEFA quiere que sus mejores selecciones jueguen entre sí muchas más veces y de manera oficial, con todo lo que ello conlleva de repercusión económica y comercial tras de sí.

El concepto es sencillo: establecer una Champions League a nivel de selecciones donde los equipos grandes que llegan a las finales se embolsan sumas que rondan los 100 millones de euros y donde los más modestos, solo por participar, ingresan sumas del orden de los 10-12 millones de euros. En definitiva, con la excusa de dar “alegrías” a las Federaciones más pequeñas, se alimentará, económicamente, aún con más dinero a las grandes selecciones. Más encuentros entre las grandes, más dinero de patrocinadores, de derechos televisivos y más ingresos, en definitiva, para la propia UEFA.

Si la idea que trata de venderse es la de dar más oportunidades a las federaciones más pequeñas, la Liga de Naciones en realidad parece estar diseñada para lo contrario: solo las grandes privilegiadas podrán acceder a los grandes torneos. Para la UEFA, este nueva Liga de Naciones traerá partidos más importantes y más competitivos a las selecciones nacionales. Los mejores equipos aspirarán a competir en la fase final de la Liga de Naciones, que pretende convertirse en un nuevo evento de talla mundial. Para el resto, las naciones con menos coeficiente, las últimas 16 del ranking, la UEFA garantiza una plaza en la siguiente Eurocopa. Una de 24. Al final, seguirá existiendo el mismo problema ¿quién quiere ver un Estonia-San Marino? pero asegurando mucho más dinero para las grandes federaciones.