El escándalo en la NCAA se expande: Nike también será investigada por el FBI

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Nike
La marca estadounidense ha comenzado a ser investigada por el FBI por su posible implicación en el escándalo del baloncesto universitario USA
  • Las autoridades que llevan a cabo la investigación destapada hace tan solo unos días ponen su objetivo ahora en la firma norteamericana ante el temor de la implicación de adidas en la trama de corrupción revelada sea el proceder habitual de las grandes marcas.

El deporte universitario en los Estados Unidos, tan ejemplar para el resto del mundo hasta ahora, sigue tambaleándose después de que el FBI y la Oficina del Fiscal General de Nueva York hayan destapado una compleja trama de corrupción en la que están implicados los grandes actores del mercado, que abarcan desde entrenadores hasta firmas de ropa deportiva, pasando por agentes o jugadores, y que tenían como misión garantizar la llegada de las futuras estrellas del baloncesto estadounidense a la multinacional alemana adidas a cambio de sustanciosas “becas de formación” con la que la trama compraba voluntades.

Nike, en el punto de mira

Sin embargo, lo que hasta ahora estaba confirmado, la implicación del director global de marketing de baloncesto de la marca alemana adidas en todo este entramado, Jim Gatto, un protagonista indispensable para el buen engranaje de la trama de corrupción, y acusado de conspirar, junto con varios entrenadores, para convencer a algunos estudiantes para que jugasen en equipos de universidades patrocinadas por la marca alemana y fichar, posteriormente, por la firma para incorporarse a la misma justo en el momento en el que diera el salto al mundo profesional, parece ser que no era un modus operandi exclusivo de la compañía alemana sino que otras grandes firmas también podrían estar implicadas.

Así, la fiscalía ha abierto una investigación para determinar el grado de implicación de el el ex agente de deportistas Christian Dawkins, jefe de la Liga de Baloncesto Juvenil Nike´s Elite, el Nike EYBL, que tendría un proceder muy parecido en cuanto a su manera de actuar al seguido por el representante de adidas y cuyo objetivo final sería la captación de las futuras estrellas del baloncesto norteamericano para incorporarlos a su catálogo de jugadores cuando éstos aún estaban en etapa estudiantil.

Un sistema corrupto

El temor a que todo sea la manera de proceder habitual de las grandes compañías de ropa deportiva dentro del hasta ahora alabado sistema deportivo universitario estadounidense se extiende como la pólvora. Jugadores recién llegados a la NBA, que han dado el salto a la profesionalidad en el último año o en los últimos dos años, ya se han pronunciado al respecto.

Michael Beasley, actual jugador de los Knicks de Nueva York, elegido número dos del draft en su momento y que promedió hasta 26 puntos y 12 rebotes en su único año universitario en Kansas State, universidad equipada por Nike, avisa a propios y extraños sorprendidos por el escándalo: “Tan sólo os estáis poniendo al día”, ha declarado recientemente cuando ha sido preguntado al respecto. Beasley, casualmente, es uno de los embajadores que tiene Nike dentro de la NBA.

Para muchos, el origen de esta trama tiene su base en un sistema perverso que impide a las futuras estrellas formalizar contrato comercial profesional alguno con ninguna compañía bajo el pretexto de hacer preservar los valores fundamentales y básicos que se deben observar dentro del mundo del baloncesto. Sin embargo, y partiendo de esta premisa, esas mismas universidades que abogan y defienden la conservación de tales derechos, firman multimillonarios acuerdos con marcas de ropa deportiva gracias, entre otras cosas, al prestigio que estos futuros cracks le reportan mientras juegan para las mismas en esa etapa estudiantil. Es decir, les impiden cobrar ni un sólo centavo de dólar en un escenario en el que generan cientos de miles de dólares con su actividad. En definitiva, un negocio redondo para todo el mundo, universidades, agentes, entrenadores, representantes y marcas de ropa deportiva, menos para ellos  y que da lugar a una serie de anomalías que desembocan en no pocos casos en anomalías y, a veces, en delitos.

No se descarta que el escándalo que afecta al mundo del baloncesto universitario en los Estados Unidos sea exclusivo de este deporte y ya se han comenzado a poner los ojos en otros deportes como el football y su manera de proceder en todo este entramado.