Alemania rescata a adidas con 2.400 millones de euros

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adidas
  • La marca recibirá además otros 600 millones de euros procedentes de la banca privada que elevarán el rescate hasta los 3.000 millones de euros

Era un secreto a voces dentro de la industria del marketing deportivo. La crisis de emergencia sanitaria que afecta a todo el planeta se había cebado especialmente, dentro de dicho sector, en la multinacional alemana adidas. O al menos, así se venía sospechando tras las noticias que, desde el inicio de la pandemia, venían conociéndose en torno al gigante alemán.

Un rescate de 2.400 millones de euros

El gobierno alemán ha informado, quizás muy a pesar de los deseos de adidas, que ha concedido un rescate de 2.400 millones de euros a la firma de las tres bandas con el objetivo de tratar de mejorar la grave situación económico-financiera que arrastra la compañía germana desde el inicio de la crisis del coronavirus.

El rescate proviene del banco público KfW y viene a dar respuesta a las graves y enormes repercusiones que dicha crisis está provocando en las arcas de la compañía. Pero no son las únicas. La firma además recibirá otros 600 millones de euros procedentes de créditos de la banca privada que elevarán la ayuda total a obtener por la misma hasta los 3.000 millones de euros.

Entre otras condiciones, las ayudas recibidas imponen como obligación a la firma germana la imposibilidad del pago de dividendos a sus accionistas. Con esta medida adidas se acoge al plan de estímulo y ayudas del gobierno alemán que ha puesto en marcha el ejecutivo germano con la idea de colaborar en la reconstrucción económico-financiera de aquellas compañías que presenten graves anomalías en su funcionamiento debido a la crisis del coronavirus.

La industria deportiva se echa a temblar

Con este comunicado por parte del gobierno alemán, se confirman los peores presagios dentro del mundo de la industria deportiva en torno al gigante alemán, un comunicado que viene a confirmar los rumores de la mala situación económica que atravesaba adidas y que se habían podido ver en muchas de sus últimas acciones.

adidas fue de las primeras compañías que se vio obligada a cerrar sus fábricas en China cuando comenzó la pandemia, un hecho que ya condicionó sobremanera su funcionamiento. Desde ese momento, las noticias que llegaban desde el entorno de adidas no eran mi mucho menos tranquilizadoras. La marca dejó de pagar el alquiler de las principales sedes de sus tiendas en Alemania lo que le grajeó una importante crisis de reputación a nivel nacional.

En la industria del deporte y del marketing deportivo, la situación no era mucho mejor. En Brasil, importantes clubes referencia de la compañía en el mercado sudamericano como el Flamengo y el Sao Paulo denunciaban públicamente el impago, por parte alemana, de las cantidades acordadas en sus respectivos acuerdos de sponsorización técnica en lo que iba de año, tal y como informamos debidamente en Marketing Deportivo MD.

El miedo a que dichos impagos pudieran llegar a Europa se propagó casi tan rápido como el propio virus, lo que generó que clubes iconos de la compañía (encabezados por el Manchester United) comenzarán a expresar su inquietud ante una situación parecida a la que se estaba viviendo en suelo brasileño.

Con la confirmación del rescate de la marca por parte del gobierno alemán, adidas se enfrenta ahora a dos importantes problemas dentro de la industria del marketing deportivo: el primero de ellos, la brutal crisis de reputación a la que deberá hacer frente la compañía dentro de dicha industria. La pérdida de credibilidad es un paso de gigante para su gran rival, Nike, que no ha mostrado signos importantes de agotamiento (al menos públicamente) dentro del sector durante toda esta crisis.

El segundo gran problema al que deberá hacer frente adidas dentro de esta industria es la grave pérdida de credibilidad hacia la que se adentra la marca en el mundo del deporte, una pérdida de credibilidad que puede traer como consecuencia la salida de su enorme roster de embajadores tanto a nivel personal como a nivel de entidades, clubes y acontecimientos deportivos, en búsqueda de entornos más favorables y compañías más sólidas económicamente como pudiera ser su gran rival, la firma norteamericana Nike.