adidas multó a Luis Suárez con 80.000 euros por su mordisco al italiano Chiellini

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Luis Suárez
El mordisco de Luis Suárez a Giorgio Chiellini en el Mundial de Brasil 2014 fue multado por adidas con 80.000 euros
  • La acción fue una de los momentos del Mundial 2014 y la marca actuó de inmediato como medida de sanción por el posible daño que el gesto pudiera provocar en la imagen de la compañía

La actuación que las estrellas del mundo del deporte pueden tener dentro y fuera del mismo se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de las grandes firmas comerciales que tienen a las mismas en su catálogo de embajadores, muy pendientes del posible daño que dichas actuaciones pudieran ocasionar a la imagen de la compañía respectiva. Hasta tal punto es así, que en los últimos años hemos podido asistir, de manera generalizada, a una “oleada” de continuas “salidas de tono” de grandes estrellas del mundo del deporte que han terminado con una importante incidencia en la marca de turno que los patrocinaba. La figura de los “embajadores malditos” de las compañías comerciales es uno de los grandes asuntos que las firmas tratan de corregir en los acuerdos de patrocinio que celebran, una situación que puede generar importantes perjuicios para la compañía en cuestión.

El mordisco de Luis Suárez

Sin lugar a dudas, una de las acciones por las que será recordado el Mundial de Brasil 2014 es sin duda la que protagonizaron durante el torneo el uruguayo Luis Suárez y el italiano Giorgio Chiellini, y en la que el internacional del FC Barcelona propiciaba un mordisco durante una acción del juego al defensa de la azzurra, una imagen que dio la vuelta al mundo y que tuvo una importante damnificada: la firma alemana adidas.

Y a pesar de que finalmente la compañía acabó renovando al futbolista uruguayo, las primeras medidas adoptadas por la firma en torno al mismo fueron la de implantar una sanción disciplinaria que le supuso al jugador una importante multa procedente de la compañía alemana.

Crisis de reputación

En los días posteriores a la acción en cuestión, la marca alemana adidas se vio obligada a hacer frente a una importante crisis de reputación a nivel mundial por su condición de patrocinador personales del uruguayo. Es más, en la firma consideran que el daño que el jugador produjo por dicha acción rápidamente se trasladó a la compañía, que justo en aquellos momentos ponía una importante campaña de marketing por todo Brasil y en redes sociales para tratar de promocionar unas nuevas botas de fútbol.

Por tal motivo, y según explica en su edición de hoy el diario El Mundo, la multinacional alemana adidas comunicó a la empresa holandesa LBP Bomore, que gestionaba los ingresos publicitarios del futbolista antes de que acabaran en la compañía panameña Meltockets Investments, la imposición de una fuerte multa al jugador por su antideportiva acción al italiano: “Como sabéis, como resultado de las acciones de Luis hacia el italiano Giorgio Chiellini […] el comité disciplinar de la FIFA ha suspendido a Luis durante nueve partidos nacionales y le ha prohibido cualquier actividad relacionada con el fútbol en todo el mundo durante cuatro meses”. La misiva también fue remitida a su representante, Pere Guardiola.

80.000 euros de multa

Debido al incidente, adidas se vio obligada a “esconder”, en la medida de lo posible, al futbolista uruguayo de cualquier campaña de promoción junto a la marca para evitar un daño mayor a la comopañía. Ello provocó que la firma, que tenía al futbolista como uno de sus embajadores desde el año 2010, sancionara con una fuerte multa equivalente a una reducción del 20% de sus remuneraciones, la acción del internacional uruguayo, o lo que es lo mismo, una multa de 80.000 euros aproximadamente.

Sin embargo, su fichaje por el FC Barcelona al término del Mundial de Brasil hizo reconsiderar a la marca su postura con respecto al jugador: tenía que analizar la oportunidad de continuar con el jugador ahora en un club de la mediaticidad y repercusión del FC Barcelona, o bien desprenderse de un futbolista con tanta categoría a nivel deportivo como polémico por sus acciones.

La marca optó por renovar finalmente al futbolista, que pasó a cobrar entre 300.000 y 400.000 euros durante los años que duró su anterior relación, a una cifra que rondaba el 1.200.000 euros tras su fichaje por el FC Barcelona.