El coronavirus también se lleva por delante la Fórmula 1

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Fórmula 1
  • El único objetivo ahora mismo tanto de Liberty Media como de la FIA es intentar salvar la temporada 2020 en un último intento por atenuar la grave crisis económica en la que se encuentra la Fórmula 1 como consecuencia del coronavirus

La Fórmula 1 sigue en estado de shock. Los intentos de la FIA y de Liberty Media por tratar de encontrar solución a la grave crisis económica por la que atraviesa la competición como consecuencia del coronavirus no están siendo más que paños calientes insuficientes para poder poner remedio a una situación que ya empiezan a reconocer en círculos internos de ambos organismos como insostenible.

Objetivo: Salvar la temporada

Tanto la FIA como el actual propietario de la Fórmula 1, Liberty Media, son conscientes que su gran objetivo a día de hoy es salvar la temporada, un hecho que si bien no resolverá todos los gravísimos problemas económicos por los que actualmente atraviesa tanto la competición como muchas escuderías, vendría a paliar en cierto modo la situación actual en la que viven.

Sin embargo, llegar a alcanzar este objetivo no es, ni mucho menos, sencillo. Con siete pruebas aplazadas hasta la fecha, intentar conseguir que, en la medida de lo posible, pueda llevarse a cabo el resto de carreras que quedan por disputar en el campeonato con el único objetivo de volver a una «normalidad» en la competición que arroje cierta estabilidad económica tanto a escuderías como a patrocinadores y sponsors no es, ni mucho menos, una tarea fácil. Si a esto le sumamos que el avance del virus no es homogéneo a nivel mundial, que cada país se encuentra en una fase distinta de propagación y contención de la enfermedad y que las medidas adoptadas en cada nación son diferentes tanto en tiempo como en forma, conseguir armonizar un calendario de carreras para al menos poder presentarlo a los patrocinadores y dar cierto margen de seguridad en cuanto al futuro de la presente temporada se antoja como una misión casi imposible.

En otra arista del complicado panorama que se encuentran tanto la FIA como Liberty Media están los sponsors: los patrocinadores dan por concluida la temporada con pérdidas multimillonarias y son reacios a desembolsar lo inicialmente pactado, sobre todo porque el acuerdo no se va a cumplir: las compañías acordaron tanto con la FIA como con las escuderías alianzas por 20 carreras no por media temporada (en el mejor de los casos) como puede suceder ahora, con lo cual, también en el mejor de los casos, las escuderías podrían ver mermados los ingresos que debían percibir quedando reducidos (si finalmente se produce el abono) a la mitad.

Cuatro escuderías, en el abismo

Esa sensación de estar ante un objetivo casi imposible no es exclusiva de la FIA y de Liberty Media. Las escuderías son conscientes que la situación está muy lejos de volver a la normalidad y no son pocas las que se ven enfrentadas a una realidad casi imposible de sostener: si no hay carreras, no hay ingresos. Si a esto sumamos que ellas, las escuderías, han realizado las inversiones pertinentes para tener coches competitivos antes de comenzar la temporada, la situación se presenta como dificilísima de mantener.

El propio Zack Brown, director ejecutivo de McLaren, reconocía hace tan solo unos días ante los medios de comunicación que las escuderías se encuentran ante una situación crítica: «Al menos hay cuatro escuderías que, de no solucionarse la complicada situación que atravesamos, están al borde de la desaparición».

Aunque Brown en ningún momento dio nombres, en el circuito todos conocen la identificación de al menos tres de ellas: la propia McLaren, Williams y Racing Point, escuderías que ya han confirmado lo que en España se conocen como ERTES, que no son más que suspensiones temporales de empleo para sus trabajadores, una situación que podría degenerar en el despido definitivo de los mismos de no adoptarse una solución viable lo antes posible. El nombre de la cuarta escudería aún no se conoce aunque nadie descarta que sea otra de las grandes.