Y mientras, Nike sonríe

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Miércoles, 26 de marzo de 2014. Jornada número 30 de la Liga BBVA. Un Real Madrid herido tras la última derrota en su propio campo ante su eterno rival, el FC Barcelona, rinde visita a un complicadísimo rival, un Sevilla que lleva nada menos que cinco victorias seguidas y que tiene en mente no romper su racha ante el conjunto blanco, algo que dejarían tocadas y casi hundidas las aspiraciones del conjunto blanco de hacerse con el campeonato liguero ante la pujanza de Atlético de Madrid y FC Barcelona. Y en medio de todo, Gareth Bale, que ha hecho, sin quererlo, la peor publicidad posible que podría demandar adidas.

Tras una primera parte donde el Real Madrid pudo haber aprovechado alguna ocasión más que le hubiera dado ventaja en el marcador, ambos equipos se retiran al vestuario con el empate a uno en el marcador, un tanteo que deja las espadas en todo lo alto para la segunda parte y que mantiene intactas las aspiraciones de ambos conjuntos: las del Sevilla, de no perder una racha impresionante de victorias; la del Real Madrid, de no quedarse rezagado en la lucha por el título ante sus dos rivales.

Y llega un momento clave en el partido: minuto 70. Un apagado Gareth Bale, que lleva todo el encuentro con problemas en sus botas, decide optar por la solución más rápida y que quizás, visto los resultados, debió adoptar en el descanso del encuentro: cambiar las botas que con tanto mimo había presentado hace tan sólo unos días en un acto con su patrocinador, la multinacional alemana adidas. Sin embargo, esas botas no dan el resultado buscado. El galés no se siente cómodo con ellas sobre el terreno de juego y en ese minuto, opta por retirarse a la banda para proceder al cambio de botas por otras con las que el jugador había jugado ya con anterioridad. Una decisión, que a la postre, es ahora motivo de debate en todos los medios de comunicación deportiva en España. ¿Por qué?

Bale se retira a la banda a realizar el cambio, un cambio de botas que dura casi un minuto y medio, tiempo durante el cual el Real Madrid se queda con un jugador menos sobre el campo. Y ocurrió lo peor para el conjunto blanco. En ese periodo, Rakitic inicia una jugada por la banda de Bale que obliga a Pepe a salir de su zona para cubrir el vacío que había dejado el jugador galés en su banda. Sin embargo, fuera de su zona, Pepe se vuelve vulnerable y Rakitic le desborda sin mucha dificultad para encarar a un Carvajal que viene a cubrir a su vez la zona que dejó desguarnecida Pepe, que desbordado por Rakitic, corre para tapar la llegada de Bacca, que asistido por Rakitic, gana la posición a Pepe y toda la defensa madridista y bate a Diego López. 2-1. El Real Madrid ve desvanecerse en el horizonte la liga, una liga que hacía apenas tres días casi la tocaba con los dedos.

En estos días, una imagen recorre los medios de comunicación en España: Gareth Bale cambiándose de botas, y en esa imagen, una marca protagonista: adidas. Las conocidas tiras de adidas son inconfundibles en las botas del galés. El asunto es objeto de sesudos debates en la mesa de tertulia de los programas deportivos. Y sobre la mesa, dos asuntos: uno, por qué Bale no se cambió las botas en el descanso. Y dos, y el más preocupante para la marca, la calidad de las botas que hace adidas y su adaptabilidad a los jugadores.

Al respecto, son muchos los concienzudos tertulianos que se preguntan como marcas del prestigio de la alemana, que en teoría dio a Bale unas botas personalizadas a las características no sólo futbolísticas sino anatómicas del jugador, erró a la hora de que el mismo las estrenara. Un error muy caro que puede costarle una liga al Real Madrid.

Y mientras, en un despacho de la multinacional Nike, ahora recuerdan, entre risas, la conversación entre Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo acerca de qué marca era mejor, si adidas o Nike, sobre todo cuando Xabi Alonso le decía a Ronaldo aquello de “¿Nike? Pero si hace botas de plástico”, una frase que se ha vuelto como un boomerang a la estrategia de adidas con sus embajadores en el Real Madrid.