…Y cuatro meses después, adidas se la ‘devolvió’ a Nike

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Uno de los grandes temas de conversación de este verano en el mundo del fútbol, que acaparó portadas en medios de comunicación y redes sociales, que duda cabe que fue la presentación del internacional alemán Mario Götze por el Bayern de Munich.

Y casi tanta resonancia mediática tuvo la presentación de un jugador que procedía del Borussia Dortmund para recalar en las filas de su gran rival en la Bundesliga y en Europa en los últimos años, el Bayern de Munich, como un hecho que no pasó desapercibido para nadie y que provocó la indignación de la gigante alemana adidas, patrocinadora del club bávaro y a la par propietaria, minoritaria, del conjunto alemán, con los directivos del propio Bayern.

El tema, ampliamente tratado en MD, se refería a lo que muchos catalogaron como una genialidad de la gran rival de la firma alemana, Nike, que, cuando nadie lo esperaba, hizo que el jugador se presentara al acto oficial de presentación con su nuevo club, un acto repleto de medios de comunicación congregados al efecto, ataviado con una llamativa camiseta donde Nike y su logotipo eran las principales protagonistas, lo que dejó casi en un segundo plano la propia presentación del jugador con su nuevo club. El tema aún cogió mayor relevancia después de las manifiestas y públicas muestras de disconformidad de adidas con los dirigentes del Bayern, a los que acusó de permitir estos actos de indisciplina para la marca que les patrocina y les paga por parte de los jugadores y se fue retroalimentando en las semanas siguientes con comunicados oficiales por parte del Bayern y sanciones hacia el jugador para mayor éxito de la multinacional Nike, que consiguió con esta acción casi más resonancia que la propia adidas.

Sin embargo, el transcurrir de los meses y la caída del asunto poco menos que en la mera anécdota de la encarnizada lucha que mantienen ambas firmas por el cetro del poder dentro del marketing deportivo, no persuadió a los grandes gurús del sector en la creencia de que adidas, tarde o temprano, devolvería el golpe a Nike y con las técnicas usadas por los norteamericanos: con el transcurrir del tiempo, ni mucho para que se olvide la afrenta anterior ni poco como para que la venganza no adquiera los resultados esperados, cuando nadie lo espera y, como hizo Nike, en pleno corazón del santuario futbolístico de los norteamericanos en cuanto a nivel de club se refiere.

El pasado sábado tuvo lugar un nuevo encuentro correspondiente a la jornada número 14 en la Liga BBVA, que enfrentaba en el Camp Nou al FC Barcelona contra el Granada, un encuentro que deparó una nueva victoria de los azulgranas por cuatro goles a cero frente al conjunto andaluz. El encuentro tuvo como protagonista las muchas ausencias con las que acudía al mismo el cuadro catalán, entre las que destacaba, las del internacional argentino Leo Messi, una ausencia motivada por una lesión que le tendrá alejado de los terrenos de juego al menos hasta comienzos del año próximo.

Esta ausencia fue considerada por el club presidido por Sandro Rosell como la excusa perfecta para que el jugador pudiera ofrecer a todos los aficionados la Bota de Oro que hace tan sólo unos días le fue oficialmente entregada y que le otorgaba el título de máximo goleador europeo de la temporada pasada. Y este acto, precisamente, fue el escenario elegido por adidas, gran rival de Nike y sponsor personal de Messi, como el ideal para planear la tan esperada venganza contra Nike dentro de filas alemanas.

Leo Messi es el ‘Caballo de Troya’ que adidas, que le patrocina, tiene ‘incrustado’ en filas ‘enemigas’: el FC Barcelona, un club sponsorizado técnicamente por Nike que, una y otra vez ve como adidas es capaz de adueñarse para sí, a través de la figura de Messi, de los triunfos que el conjunto catalán consigue a nivel de club a través de campañas de felicitación a Messi por los títulos conseguidos, algo con lo que Nike no transige debido a la resonancia mediática que adidas obtiene a costa de los éxitos de un club ‘suyo’.

Y así, la pasada tarde del sábado saltaba al terreno de juego un Leo Messi dispuesto a ofrecer el nuevo trofeo conquistado, la Bota de Oro, a los aficionados allí congregados, y ataviado con un look informal compuesto de unos vaqueros y una sudadera. Y ahí sirvió adidas lo suficientemente frío el plato de su venganza contra Nike. Si Götze se presentó en su día con una llamativa camiseta de Nike en un acto donde todo estaba dispuesto para que adidas se llevara todos los honores, ahora la firma alemana hacía lo mismo y con las mismas armas: una sudadera donde adidas era la principal protagonista de la misma. La venganza estaba servida. Lo que los grandes gurús del marketing deportivo habían vaticinado se había cumplido: adidas había devuelto la ‘osaída’ que llevó a cabo Nike con Götze en pleno corazón de adidas con las mismas armas: con otra sudadera y en pleno corazón Nike.

En el caso de la presentación del internacional alemán, adidas apremió al Bayern a que adoptara duras medidas contra la indisciplina del jugador, cómplice necesario en la mediática acción de Nike. La venganza de adidas adquiere aún mejores resultados que la de Nike en este sentido pues cabe hacerse esta pregunta: ¿presionará Nike, sponsor principal del FC Barcelona, al club para que sancione la indisciplinaria actitud del jugador?