Wimbledon advirtió a Nike y a Roger Federer por sus suelas naranjas

0

Si hay un torneo dentro del circuito tenístico mundial donde el respeto a la tradición está más presente ese no es otro que el que actualmente se está disputando en Londres. Sí, hablamos de Wimbledon.

Las reglas de la organización respecto al atuendo de los participantes son claras y exigentes: el uniforme de los tenistas tiene que ser completamente blanco. Esta regla, de obligado cumplimiento, ha llevado a firmas comerciales importantes como Nike o adidas a presentar unos uniformes donde la innovación en cuanto al diseño deja poco margen de maniobra, y donde el blanco es el color reinante en sus atuendos.

Sin embargo, este año, los diseñadores de Nike encontraron un resquicio sobre el que, aparentemente, el reglamento no decía nada y que, evidentemente, daría un importante nivel de exposición a la marca a través de sus embajadores. Así, no ha sido complicado ver en estas primeras rondas a jugadores como Roger Federer disputar sus encuentros con unas zapatillas Nike blancas. ¿Cuál ha sido la novedad por lo tanto? Lo novedoso de las mismas estaba en las suelas del calzado, completamente naranjas y que llamaba poderosamente la atención entre el público asistente a los encuentros, algo que era, definitivamente, lo que perseguía la marca.

Sin embargo, esas llamativas zapatillas no han llamado la atención sólamente al público asistente sino también a los organizadores del torneo, que raudos se han puesto en comunicación con los representantes de los jugadores y con Nike para que dejen, de manera inmediata, de utilizar dicho calzado toda vez que viola, según esos organizadores, las normas especificadas por el Reglamento en cuanto a indumentaria se refiere.

El reglamento londinense especifica claramente que los proveedores de los uniformes de los tenistas participantes deben presentar sus bocetos de diseño a una comisión de evaluación para someterlos a su correspondiente inspección tres meses antes del inicio del torneo, o más concretamente, 90 días antes. Sin embargo, en lo referente al calzado a utilizar, nada dice el reglamento al respecto, por lo que, desde hace años, este ha sido el único resquicio que han tenido las marcas para innovar en cuanto al diseño. Al menos hasta ahora.

Y es que los organizadores consideran que, a pesar de que explícitamente no se dice nada al respecto, ha de entenderse al calzado como una parte indivisa del uniforme, y por lo tanto, también sometida a dichas reglas.

Se vuelve así a una tradición impuesta por el All England Tennis Club, organizadores del torneo, en cuanto a indumentaria se refiere, que tan sólo fue momentáneamente suspendida durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde se dio libertad para que los tenistas pudieran disputar sus encuentros con los colores representativos de sus respectivos países.

La organización, no obstante, no deberá preocuparse más de este tema en el caso del suizo toda vez que, sorpresivamente, ha caído eliminado en el torneo a las primeras de cambio tan sólo un par de días después de recibir la advertencia de la organización. El helvético cayó eliminado en segunda ronda ante Sergiy Stakhovsky, en un encuentro en el que ya pudimos ver lo en serio que se tomaron dicha advertencia tanto Nike como el jugador.

Queda ahora por saber si el All England Tennis Club va a extender el aviso hacia otra jugadora Nike, la norteamericana Serena Williams, cuya indumentaria va ataviada de vivos colores naranjas en el logo de la marca y de igual manera en sus zapatillas durante la disputa del torneo. Que sepamos, aún no ha habido advertencia alguna o aviso hacia la jugadora aunque muchos opinan que no tardará en recibirlo.