Under Armour le ganó la partida a Nike en el Masters

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El pasado domingo concluyó una edición más del Masters de Augusta de golf, uno de los torneos más prestigiosos de este deporte y de los más preciados, donde cualquier golfista sueña con ponerse algún día la ansiada Chaqueta Verde que corona al vendedor de cada edición, una Chaqueta que en esta ocasión fue a manos de Bubba Watson por segunda vez.

Desde el punto de vista del marketing deportivo, esta edición venía marcada por las enormes incertidumbres que tenía Nike con la ausencia de su buque insignia debido a una lesión: el norteamericano Tiger Woods, que había cogido el relevo al que estaba llamado a ser su sucesor en la firma, el irlandés Rory McIlroy que, con su actuación en el Masters (terminó en novena posición a ocho golpes del vencedor) confirmó los peores presagios de la marca de Oregon en cuanto a notoriedad mediática en el torneo de este 2014 y que ya comentamos tan sólo unos días antes de su inicio en Marketing Deportivo MD.

Sin embargo, la sangría en términos de exposición y notoriedad mediática que vivió Nike en esta edición con respecto a la temporada anterior fue mucho mayor de la esperada por un acontecimiento, precisamente, inesperado.

Y es que si bien el rendimiento deportivo de su máximo exponente en el torneo, Rory McIlroy, dejó disconforme a Nike, esa decepción se vio agravada por el excelente torneo realizado por Jordan Spieth, uno de los más prometedores jugadores jóvenes de golf norteamericanos llamados a hacer grandes cosas dentro del circuito y que llegó a la última jornada del Masters sacando incluso hasta dos golpes de ventaja al vencedor final, Bubba Watson, que finalmente remontó para hacerse con el título. De haberlo conseguido Spieth, se habría convertido en el jugador más joven en ganar el Masters de Augusta, un honor que ostenta precisamente Tiger Woods cuando lo ganó con 21 años.

Pero, ¿qué es lo que provocó que Nike perdiera la batalla y ante quién? La explicación es sencilla. La excelente actuación de Jordan Spieth motivó que durante todo el torneo las cámaras enfocaran sus objetivos hacia el joven norteamericano, que consiguió una exposición en pantalla elevada, en todo caso, superior a la que consiguió Rory McIlroy, embajador de Nike. Pero es que, para colmo de Nike, la firma que viste a Jordan Spieth desde el año 2003, desde su salto a profesionales, es una marca que ha dejado de ser un pequeño incordio, que ha dejado de ser el pequeño David que luchaba contra Goliaths, para convertirse en una amenaza patente y real que acecha cada vez más a marcas como Nike o adidas.: hablamos de Under Armour.

Durante todo el fin de semana, llamó poderosamente la atención el logotipo que lucía el jovencísimo jugador en toda su indumentaria, gorras, polos, etc… un logotipo claramente identificable para desconsuelo y mayor preocupación de Nike: el de la también norteamericana Under Armour.

Lo verdaderamente preocupante ahora no es el hecho en sí de la pobre actuación de McIlroy (actuaciones que se están convirtiendo en la tónica habitual desde que firmó con Nike) sino en la aparición de un rival no esperado en esta edición, Under Armour, una firma cuyo avance sí que preocupa a Nike, por encima incluso de marcas como Puma, también presente en el torneo y con buena actuación, o la firma que viste al ganador, Oakley, marca que precisamente equipaba a Rory McIlroy antes de que éste desembarcara en Nike.