Una sentencia ejemplarizante pretende garantizar la seguridad en los Juegos

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A un mínimo de 100 metros. Esa es la distancia de seguridad que ha acordado un Tribunal de Justicia británico a la que, como máximo, se podrá acercar Trenton Oldfield al recorrido que realizará la antorcha olímpica por territorio británico.
¿Qué quién es Trenton Oldfield? Pues muchos seguro que os sonará la historia. A los que no, os contaré que Trenton Oldfield fue el individuo que él solito puso en jaque a todo el LOCOG, el Comité Organizador de los Juegos de Londres, y concretamente al apartado concerniente a la seguridad.

Trenton Oldfield es protestante australiano que a principios de mes interrumpió una carrera de botes entre las universidades de Oxford y Cambridge, provocando un verdadero alud de críticas no sólo a la organización de la famosa carrera, sino por extensión al LOCOG, que difícilmente pudo justificar como hacer para evitar actos incontrolados de manifestantes contrarios a los Juegos.

El australiano, que protestaba contra el elitismo y los privilegios, fue acusado el lunes de un delito de desorden público ante el tribunal de
Londres. Salió libre bajo fianza hasta su próxima audiencia el 23 de
mayo. Las condiciones de su libertad señalan que no puede
acercarse a menos de 100 metros del recorrido que realice la antorcha olímpica.

El caso es mucho más importante de lo que en principio pueda parecer, puesto que Oldfield, con su acción, puso en jaque a todo el sistema de seguridad del propio LOCOG y de los servicios británicos de seguridad que, incrédulos, observaron como un sólo individuo ponía en tela de juicio toda la seguridad de los próximos Juegos. Tanto es así, que el presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (LOCOG), Lord Moynihan, salió al paso así de las críticas recibidas por la más que probable ‘poca’ seguridad de los Juegos. ‘Sólo la actuación imprevisible de algún que otro idiota podría
desbaratar todo el plan de seguridad de los Juegos y dar una imagen
desastrosa de los mismos’.

De esta manera además se refirió Moynihan al incidente protagonizado
en la University Boat Race a primeros de abril donde un australiano de 35 años de edad, Trenton Oldfield,
en plena carrera, cruzó nadando el escenario de la misma, provocando la
suspensión de la carrera y motivando la obligación de dar comienzo
nuevamente la disputa, lo que provocó a su vez las aireadas quejas de
los equipos participantes. Al respecto, Moynihan afirmó que eran conscientes de que ‘actos de este tipo se iban a producir, o al menos a
intentar, durante los Juegos”. 

Las continuas protestas en el Reino Unido
por temas candentes como el presupuesto destinado a los Juegos en esta
época de recesión, las continuas críticas por el patricinio de la
química DOW, o la ingente cantidad de empresas que vieron expropiados el
suelo donde se asentaban para albergar instalaciones olímpicas lo que
motivó el cierre de muchas de ellas, provocando airadas críticas al
LOCOG, han puesto en el punto de mira a unos Juegos que por todos modos
tratarán de dar una imagen de normalidad, con el objetivo de hacer los
mejores Juegos Olímpicos de la historia.