Un juzgado ‘obliga’ a Bankia a quedarse con el Valencia pese a su desinterés

0

Aunque no estaba dentro de sus proyectos, un Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, concretamente el número 3 de Valencia, ha hecho pública su sentencia por la que, de manera indirecta, se obliga a la entidad financiera Bankia a hacerse cargo de los designios del Valencia CF al convertirse en el máximo accionista del club, después de que dicho Juzgado haya anulado el aval que concedió el gobierno autonómico valenciano, la Generalitat Valenciana, a través del Instituto Valenciano de Finanzas a la Fundación Valencia CF.

El destino de dicho aval no era otro que la compra de acciones del club valenciano, hecho éste considerado irregular por el mencionado Juzgado, por lo que, de manera irremediable, la entidad financiera Bankia se convierte en el máximo accionista desde este momento del club ché.

De este modo, y en base a dicha sentencia, el gobierno valenciano queda liberado del aval concedido a la Fundación lo que provoca que Bankia deba encargarse de asumir las acciones del club puesto que la anulación del mismo no tiene más garantías que las acciones de la Fundación, lo que da lugar que la entidad financiera sea la nueva dueña del club que hasta ahora preside Manuel Llorente, a pesar de que hace unas semanas, tal y como comentábamos aquí mismo en MD, todo hacía indicar que sería precisamente el Gobierno Valenciano el que debería asumir la propiedad del club.

Todo parte después del anuncio de la propia entidad valenciana de que no abonaría la deuda de 86 millones de euros que tiene con el Instituo
Valenciano de Finanzas, el IVF, desde donde el ex-presidente de la
Generalitat, Francisco Camps, concedió importantes vías de financiación al club a lo largo de sus ocho años de mandato.

Con el anuncio, las entidades bancarias ejecutaron el aval de la
Generalitat y ésta, de este modo, se convertiría en la máxima accionista
del Valencia. Sin embargo, el nuevo giro que han dado los acontecimientos han concedido un respiro a la Generalitat al librarle de la obligación de quedarse con el club, hecho éste que le pondría en una situación límite toda vez que ya es dueña, por el mismo procedimiento, del Hércules y el Elche y donde ya avala al Levante con un importante crédito.

Así las cosas, la patata caliente en la que parece haberse convertido todo un club histórico de la Liga Española por la mala gestión de sus dirigentes y de las autoridades, deportivas y administrativas, de la ciudad, pasa ahora a manos de la entidad financiera Bankia, que ya ha manifestado sus serias reticencias a quedarse con el conjunto ché.