Tan sólo la Selección Francesa de Rugby mantiene su camiseta limpia de publicidad tras la ‘caída’ de los All Blacks

0

Desde que los All Balcks sucumbieran al ‘encanto’ del dinero procedente de la aseguradora norteamericana AIG, rompiendo una tradicción histórica por la cual la camiseta de los neozelandeses estaba absolutamente inmaculada en cuanto a publicidad se refiere, la selección francesa de rugby ha quedado como el último estandarte de grandes selecciones que aún no tienen publicidad en su camiseta. Y no será por la falta de pretendientes.

La Federación Francesa de Rugby puede presumir de ser la única entre las grandes potencias de este deporte donde su camiseta no está ‘manchada’ como dicen muchos con la publicidad de terceros. Y la llegada de Adidas a la misma esta temporada no parece que haya supuesto muchas alteraciones al respecto en el seno de la Federación. No hay que olvidar que la marca alemana logró arrebatar a la selección francesa a la firma norteamericana Nike, que tras doce largas temporadas al lado de los galos, vio como éstos se decantaban por la superior oferta procedente de Adidas.

Y como decimos, la llegada de Adidas no sólo no ha alterado esta postura de la Federación gala de rugby que la convierte en el último representante de estas grandes selecciones que rechazaban llevar publicidad en las camisetas sino que ha consolidado esta apuesta. No en vano, Adidas fue una de las bazas a las que se agarraban los puristas de la tradicción en los All Blacks como última esperanza para ‘convencer’ a los responsables de rechazar la suculenta suma que le ofrecía AIG por estampar su logo en sus camisetas. Y es que la firma alemana advirtió seriamente a los neozelandeses de la conveniencia de no tener más publicidad en la misma que su propio logo, el de Adidas, cosa que finalmente no consiguieron tras el anuncio realizado el pasado 12 de septiembre por fuentes de la Federación Neozelandesa de Rugby anunciando la llegada de AIG, lo que convertía a la aseguradora norteamericana en la segunda marca que era capaz de estar presente en la inmaculada camiseta de los All Blacks en sus 107 años de historia, tras la fugaz presencia de la cervecera Steinlager allá por los 60 del siglo pasado.

Los franceses cuentan a favor, además de con ese rechazo, mayor o menor, de Adidas a compartir su espacio con otras firmas comerciales, con el fuerte apoyo del presidente de la Federación, que considera a la camiseta gala poco menos que un templo, rechazando convertirla en algo semejante a un anuncio de un periódico. Pierre Carnou, que así se llama, considera este ‘tesoro’ como las joyas de la corona gala, el “último recurso al que acudiríamos pero en caso de absoluta e imperante necesidad, nada más. Y que no se olvide nadie que antes de llegar a él, agotaríamos otras vías de financiación alternativa”.

Y una de estas vías alternativas es la que van a utilizar para financiar la construcción del nuevo estadio que pretende inaugurar en la localidad de Evry, con capacidad para más de 80.000 espectadores, en el año 2017. Esta alternativa se llaman derechos de naming rights sobre el mismo, con el que espera recaudar lo suficiente como para llevar a cabo el megaproyecto que pretende realizar. Y ofertas no le faltan al respecto. Pero dicho esto, la postura está clara: la camiseta gala, no se vende y queda como último estandarte de una política que ha ido perdiendo representantes conforme han avanzado los años.

Que quede un único representante de esta saga de grandes selecciones sin publicidad en sus camisetas es, como dicen muchos, una mala noticia para los nostálgicos y románticos. Para muchos otros, sin embargo, es el deambular común del devenir de los tiempos. O dicho de otra manera, adaptarse o morir. Veremos cuanto aguanta Francia sin publicidad.