Sony quiere renovar su patrocinio con el Mundial FIFA

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Osamu Miura es uno de los grandes ejecutivos que la multinacional asiática Sony tiene destinados en Brasil y que ha puesto el foco de atención en su figura con las manifestaciones realizadas acerca de la conveniencia de que Sony siga apostando por la Copa del Mundo FIFA y la propia FIFA en sí.

El gigante asiático es uno de los grandes patrocinadores de la FIFA y, también, de la Copa del Mundo que organiza la misma. Respecto a este último acontecimiento, la multinacional japonesa lleva asociando su imagen al Campeonato del Mundo de la FIFA desde la edición sudafricana, hace ahora cuatro años, relación que finalizará a la conclusión del Mundial de Brasil que se pondrá en marcha el año que viene.

Y en relación con esto, el propio Miura ha salido a la palestra para exponer públicamente lo necesario que sería para su compañía el inicio de una nueva ronda de negociaciones con el máximo organismo del fútbol mundial para extender, en el tiempo, la relación que concluye tras la finalización de la cita brasileña. Y para fundamentar su opinión, Miura argumenta que los dos próximos Mundiales a celebrar tras el brasileño, el del año 2018 y el del año 2022, se van a llevar a cabo en dos mercados de indudable atractivo comercial para la multinacional como son Rusia y Qatar.

Estas consideraciones ya las tuvieron en cuenta cuando se planteó por primera vez en la compañía el entrar a patrocinar un evento como el Mundial de fútbol. Así, la importancia de Brasil para Sony ha crecido en los últimos diez años hasta situarse ahora mismo dentro de los cinco mercados principales de la multinacional asiática, lo que justificó la inversión que realizó para convertirse en principal partner del Mundial brasileño.

La celebración del Mundial del año 2018 en Rusia, considerado uno de los países BRIC, integrados por Brasil, Rusica, India y China, convierten al Mundial ruso en uno de los grandes objetivos de Sony en el corto-medio plazo. La irrupción de Qatar a nivel mundial es otro importante argumento de peso para que Sony se esté planteando la necesidad de anticiparse en sus movimientos a firmas rivales que ansían ostentar el rol que actualmente tiene Sony en los Mundiales y, por extensión, en FIFA.