Sólo una victoria del Chelsea en la final de la Champions mantendría a los coreanos de Samsung en Stamford Brigde

0

No corren buenos tiempos económicamente hablando para Abramovich y su Chelsea.

La irregular campaña que ha desarrollado el club inglés durante esta temporada ha encendido toda las alarmas en sus principales patrocinadores, alguno de los cuales está planteándose muy seriamente su continuidad al lado del conjunto de Londres, tal y como es el caso de la marca coreana Samsung.

La relación entre Samsung y el Chelsea se inició allá por el año 2005 cuando el ahora número uno en cuanto a fabricantes de teléfonos móviles se refiere (acaba de superar a Nokia), se unió al club de Abramovich convirtiéndose en el principal sponsor de la camiseta blue. Y, aunque la relación se ha mantenido con una cierta estabilidad, esa estabilidad es la misma que ahora se ve puesta en duda, a menos de un año de la finalización del actual contrato, y todo por los mediocres resultados del conjunto inglés.

El Chelsea de la temporada 2011-2012 ha cerrado el ejercicio con una discreta sexta posición en la Premier League, lo que lo deja fuera de la próxima Champions League, fiel reflejo de lo que ha sido la campaña en el Chelsea a lo largo de todo el año, sometido a una fuerte inestabilidad, con el cese del flamante entrenador procedente del Oporto portugués, Andre Villas-Boas, y con un sustituto de manera interina, el italiano Roberto Di Matteo, que ha logrado maquillar algo la irregular temporada del Chelsea con la conquista de la FA Cup ante el Liverpool.

Sin embargo, este título no es garantía suficiente que incentive a Samsung, uno de sus principales sponsors, a apostar nuevamente por continuar al lado del club. Los incesantes rumores sobre la necesidad del club de vender a algunas de sus rutilantes figuras para poder hacer frente a sus pérdidas y, la falta de grandes títulos del Chelsea a lo largo de estos años que no justifican la enorme inversión realizada, propician la aparición de dudas en los ejecutivos de la marca coreana.

Así las cosas, tan sólo un triunfo en la próxima final de la Champions League aseguraría la continuidad de Samsung como principal sponsor, o al menos haría replantearse su casi tomada decisión de abandonar el club al final de la campaña que viene o incluso antes, aún cuando eso supusiera indemnizar al club. La victoria en la final de este sábado ante el Bayern de Munich garantizaría al club la presencia en Champions la temporada que viene como vigente campeón, cosa que ahora mismo no tiene por su paupérrimo sexto puesto en la liga inglesa. De esa victoria no depende ya tan sólo el prestigio de un club como el Chelsea, del inicio de un ciclo o de la caída en picado de un proyecto, sino que además supone el asegurar o no la continuidad de uno de los principales patrocinadores del club.

Mientras, en Corea, dentro de la marca, esperan ansiosos la resolución de dicha Champions y su resultado final: están en juego casi 16 millones de euros que es lo que desembolsa anualmente Samsung por estar en la camiseta de los blues. Mucho en juego para el Chelsea. Algo más que un título.