Sigue la huída de patrocinadores en FIFA

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Sede de la FIFA

  • Otros dos importantes patrocinadores de FIFA deciden no renovar con la organización
  • FIFA compensa la huída de sponsors con la llegada de otros nuevos que vienen a mantener el status quo en la organización

Los escándalos que en los últimos meses vienen asolando la imagen de marca de la FIFA no parecen tener fin, un problema que, lejos de solucionarse como pretende dar a entender la propia organización, va agudizándose hasta el punto de que la inacción del máximo organismo del fútbol mundial al respecto está dando lugar a una situación enquistada que está comenando a pasar factura a la entidad dentro de uno de los campos más importantes para la subsistencia de la propia FIFA: el del marketing deportivo.

El adiós de Sony y Emirates y la advertencia de otros tres importantes sponsors

La recta final de 2014 fue un periodo demasiado convulso en FIFA, más de lo que la propia organización habría deseado. Los escándalos que rodean a la FIFA en torno a la elección de las sedes de las dos próximas citas mundialistas, Rusia 2018 y Qatar 2022, y en los que las acusaciones de sobornos y corruptelas varias no dejaban de aparecer, van provocando una situación que comienza a exigir rendimiento de cuentas a la organización presidida por Joseph Blatter, una organización que había pasado (o pretendía pasar) casi de puntillas sobre el asunto hasta que tocaron uno de sus puntos débiles para su viabilidad: el del dinero de los patrocinadores.

Así, en aquel periodo se conoció una importante noticia adelantada en Marketing Deportivo MD: dos de los principales patrocinadores de la entidad, Emirates y Sony, anunciaban la no renovación de sus contratos de sponsorización y patrocinio con la entidad. Y aunque los argumentos dados al respecto fueron varios (en Sony optaron por la ambigüedad mientras que en Emirates reconocieron en primer lugar la influencia de los escándalos en su decisión para posteriormente motivarla por la escasa tasa de retorno de la inversión que realizaba), en el entorno ya se había instalado la opinión de que los escándalos de corrupción eran uno de los principales motivos de tal renuncia. Las dos firmas se unían así a Continental, otro Top Partner de FIFA que ya en el mes de Julio de 2014 avisó de la no renovación de su contrato a la finalización del presente en Diciembre de 2014, lo que supondría el dejar abonar a FIFA 50 millones de euros para el nuevo periodo propuesto, hasta después del Mundial de Qatar 2022.

Con el transcurrir de los días, el asunto, lejos de quedar en el olvido, fue agudizándose, sobre todo tras la advertencia de otras tres importantes marcas comerciales, Coca Cola, adidas y Hyundai, también patrocinadores de la FIFA, para que investigara al fondo el asunto para aclarar las acusaciones de corrupción vertidas sobre la entidad.

Sigue la huída de patrocinadores en FIFA

La llegada de 2015 fue recibida en FIFA como un bálsamo para sus heridas. La elección del Balón de Oro que elige al Mejor Jugador de 2014 junto con una serie de acciones, muchas de ellas solidarias aprovechando las fechas navideñas, englobadas dentro de la estrategia puesta en marcha por el organismo para tratar de levantar su imagen a nivel mundial, fueron dejando en el olvido mediático el asunto de los escándalos. Al menos hasta ahora.

Marketing Deportivo MD ha podido conocer de primera mano que los contratos con dos importantes patrocinadores de segundo nivel en FIFA en el catálogo de sponsors de la entidad, Johnson & Johnson y Castrol, que finalizaron sus contratos a la conclusión del pasado mes de Diciembre, tampoco han renovado con el organismo, todos ellos por el temor de que el asunto de los escándalos pueda afectar negativamente a la imagen de marca de sus compañías.

A “Rey muerto, Rey puesto

Las dos marcas citadas pertenecen, como decimos, a una categoría de sponsors de segundo nivel englobada por hasta ocho compañías que abonaron en el pasado Mundial de Brasil 2014 a la FIFA, en su conjunto, más de 500 millones de euros, lo que permitirá al lector hacerse una idea acerca de la importancia que este segundo grupo de patrocinadores en la escala de sponsors de FIFA tiene para la organización.

Sin embargo, el asunto no parece afectar o inquietar demasiado para la FIFA, más allá del posible daño a su imagen que el escándalo de la corrupción junto con la huída de patrocinadores pudiera afectar a su imagen, un daño que no afectaría, como veremos, al atractivo que FIFA sigue teniendo para las marcas comerciales.

Así, aunque hay firmas que vemos salen despavoridas del rebufo de FIFA ante el temor de un daño irreparable a su imagen por dichos escándalos, sus vacíos en la organización son rápidamente ocupados por otros. Las marchas de Sony y Emirates ya parecen estar cubiertas por dos grandes rivales de dichas compañías, Samsung y Qatar Airways, y lejos de provocar cierto recelo en el resto de compañías (la huída de esos patrocinadores), el músculo financiero exhibido por FIFA a través de estos acuerdos no deja de crecer con acuerdos como el de Gazprom, que aportará aproximadamente una cifra que oscila entre los 40 y los 50 millones de euros para estar presente en el Mundial ruso. En el listado de esos ocho patrocinadores de segundo nivel, ya hay dos que han renovado con la organización, Budweisser y McDonalds, lo que viene a poner de manifiesto la diferente manera de actuación de los patrocinadores de FIFA en el asunto de los escándalos.