Servette: Nuevo dueño, nueva camiseta, nuevo sponsor

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Hace unos días me hacía eco de la grave situación en la que se encontraba el Servette suizo (Ver Artículo en MD).
La situación era tal que la amenaza de quiebra y bancarrota era poco menos que inevitable. Pero hete aquí que, con mucho sigilo, Hugh Quennec, un empresario canadiense afincado en suiza, no desconocido para nada en la sociedad deportiva suiza, puesto que ya es dueño del Geneva Servette Hockey Club, realizó las negociaciones oportunas y por un simbólico precio, adquirió el club al anterior propietario, el iraní Majid Pishyar, en un intento desesperado por salvar o al menos mejorar la crítica situación del club. Y vaya si lo está consiguiendo.

Nada más llegar, lo primero que se propuso fue encontrar sponsors para paliar la dramática situación económica del conjunto suizo. Así, su primer objetivo fue encontrar un acuerdo con alguna multinacional que se encargara de suministrar las equipaciones del club, rompiendo con la firma del anterior propietario, la empresa Trentadue Pishyar Majid. De esta manera, Quennec ha conseguido cerrar un acuerdo que muchos tildan de histórico con la firma norteamericana Nike que se encargará de vestir al Servette suizo con nuevas camisetas desde este mismo domingo. Lo cuiroso del tema es que la compañía norteamericana ya había hecho varias aproximaciones al anterior propietario, Pishyar, con idéntica postura siempre: el no por respuesta. Ahora, se habla de una importante cantidad de dinero que llegará al club procedente de Nike y que servirá para salvar momentáneamente la caótica situación económica.

El siguiente paso fue encontrar un nuevo sponsor para la camiseta, consiguiendo alcanzar un acuerdo con 32Group, que aparecerá en las camisetas hasta final de temporada a cambio de medio millón de francos suizos (unos 400.000,00 euros). Lo curioso del caso es que el anterior propietario rechazó dos ofertas similares por dicho importe para conseguir nuevos sponsors. Como quiera que sea, lo cierto es que la llegada de Hugh Quennec a la cabeza del Servette ha supuesto un hilo de esperanza a los aficionados del club que se temían lo peor.