Seattle se queda sin franquicia en la NBA

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En algo menos de un año, Seattle ha visto como ha pasado de ser la gran candidata a ocupar la plaza de unos renqueantes, al menos en lo económico, Sacramento Kings, lo que supondría a la escena de la NBA de los míticos Supersonics, a quedar fuera de toda aspiración a ocupar plaza en la mejor liga de baloncesto del mundo, después del duro varapalo que el nuevo mandatario de la competición, Adam Silver, sustituto de David Stern, haya desechado por completo esa posibilidad, al menos de momento.

Lo que hace cosa de un año eran todo parabienes para la posible vuelta de la NBA a una ciudad mítica como Seattle, tan sólo unos meses después, se ha convertido en puertas cerradas a la posibilidad de que la ciudad más grande del estado de Washington vuelva a contar con un equipo en la élite del baloncesto.

Cuando Chris Hansen, un acaudalado e importante hombre de negocios de Seattle, con fuertes lazos empresariales en la ciudad, tanteó la posibilidad de hacerse con los Sacramento Kings comprándolos a la familia Madoff, todos en la NBA vieron la mejor solución a la dura situación económica por la que atravesaba la franquicia de los Kings, lo que posibilitaría una doble solución: por un lado, poner fin a esa dramática situación y por otro lado posibilitar la vuelta de los míticos Supersonics a la NBA. 500 millones de dólares llegó a poner sobre la mesa en la que habría sido la mayor oferta jamás pagada por una franquicia en la NBA desde que Joe Lacob y Peter Guber abonaron 450 por adquirir los Warriors en el año 2010.

Sin embargo, cuando todo parecía hecho, tal y como hemos contado en Marketing Deportivo MD, la situación dio un giro de 180 grados con la aparición de Kevin Johnson, alcalde de Sacramento y ex jugador de baloncesto, que puso toda la carne en el asador para convencer, con un proyecto de reestructuración de la franquicia y apoyo a la misma, a los mandatarios de la NBA para que la franquicia continuara en Sacramento. Aquella decisión, con David Stern a la cabeza aún de la NBA, supuso un verdadero jarro de agua fría para el proyecto de Seattle que, no obstante, se reafirmó en su intención de volver a contar con una franquicia en la ciudad.

Pero esas escasas esperanzas que aún albergaban en Seattle han caído en saco roto después de que el nuevo comisionado de la NBA, Adam Silver, a los pocos días de sustituir a David Stern, haya comentado en una de sus primeras declaraciones oficiales que, aunque Seattle es un mercado maravilloso y sería muy positivo para la liga tener un equipo en aquella ciudad, la NBA no está lista para expandirse con una nueva franquicia a menos en el corto plazo.

Para la NBA y su nuevo comisionado al frente, lo primordial ahora mismo es resolver otro tipo de cuestiones, como la necesidad de que Milwaukee cuente con un nuevo estadio que sustituya al vetusto Bradley Center. Sin embargo, fuentes más cercanas a todo este asunto centran la objeción de Silver a la llegada de Seattle en la negociación de los nuevos derechos televisivos y digitales. Los actuales contratos no expiran hasta el año 2016 y hasta que no se sepa con certeza el dinero que hay encima de la mesa para repartir, los propietarios actuales de las 30 franquicias no están muy por la labor de oir nuevas propuestas de expansión.

Así pues, las puertas que parecían abiertas de par en par hace cosa de un año se han cerrado a cal y canto para el proyecto de los Seattle. Para desvelo de muchos, el regreso de los míticos Supersonics tendrá que esperar a tiempos mejores.