San Francisco y Houston se llevan el premio gordo de la Super Bowl

0

Hace apenas un par de días comentábamos en estas mismas líneas que esta semana viviríamos una de las decisiones más importantes dentro del deporte norteamericano, la elección de las sedes de la Super Bowl para sus ediciones L y LI a celebrar en los años 2016 y 2017.

Tres franquicias, tres ciudades, se disputaban ser elegidas sedes para uno de los eventos más importantes dentro del deporte norteamericano y que mediáticamente mueve millones de dólares no sólo en los Estados Unidos sino en todo el mundo.

Así, tres candidatas componían la terna de la que deberían salir las dos sedes: Miami y San Francisco, que se disputaban ser la sede de la edición L del año 2016 y Houston y la perdedora de las dos anteriores, que se disputarían acoger la edición LI de un año después, el año 2017. Y, a pesar de tener dos oportunidades, Miami ha sido la ciudad claramente derrotada, pues perdió la elección de la edición L, que la acogerá finalmente San Francisco en el nuevo estadio de que están construyendo, el Levi’s Stadium, y la elección de la edición LI, que finalmente acogerá el Reliant Stadium, sede de los Houston Texas.

Muchos ven en esta caída de Miami la respuesta del comisionado de la NFL, Roger Goodell a la negativa dada por la ciudad a la mejora de su estadio, mejoras que deberían incluir un techo retráctil, y cuya consulta sobre la participación en las mismas con fondos públicos fue ampliamente rechazada.