¿Sale Messi perdiendo con su nuevo contrato con el Barça?

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Marzo de 2014. En Marketing Deportivo MD hacíamos un completísimo análisis de cuáles eran, realmente, las dificultades con las que se encontraba el FC Barcelona a la hora de encarar el proceso, largo y complicado, de renovación de la principal figura de su plantilla: el nombrado cuatro veces Mejor Jugador del Mundo, el internacional argentino Leo Messi.

El jugador argentino, a través de sus representantes, y el FC Barcelona, habían comenzado unas negociaciones que tenían como misión una sustancial mejora del contrato de Messi, algo que demandaba en los últimos tiempos el entorno cercano al jugador y a lo que el club azulgrana aceptó poner en marcha aunque con la introducción de unas variables que no hicieron en aquel momento ni pizca de gracia a los representantes del crack: los derechos de imagen. Así, el FC Barcelona quería implantar en el conjunto catalán una política que en casa de su eterno rival, el Real Madrid, llevaban ya unos años poniendo en práctica con sus cracks con unos resultados más que óptimos para la entidad. Así, por ejemplo, en el caso de la máxima estrella del conjunto blanco, Cristiano Ronaldo, hacía poco que se le había mejorado sustancialmente el contrato pasando a cobrar un sueldo de 18 millones de euros fijos netos del Real Madrid. A cambio, el club blanco se quedaba con una importantísima parte de los derechos de imagen generados por el portugués.

Esto es lo que, en definitiva, puso encima de la mesa a los representantes de Messi, encabezados por su padre, el FC Barcelona, una novedad que no gustó mucho en el entorno del crack: el club estaba dispuesto a elevar la ficha del jugador siempre que el argentino aceptara repartir una parte de los casi 23 millones de euros que recibía de las ocho grandes firmas que utilizaban su imagen, la del argentino, con la entidad azulgrana.

Messi (y sobre todo su “entorno”) sin embargo no veían con tan buenos ojos esta proposición. El internacional argentino sabía que lo que conseguir ese tan ansiado incremento en la ficha que recibía del FC Barcelona le podía suponer, de acuerdo a esa propuesta que le planteaba el club, dejar de ingresar millones de sus patrocinadores. En definitiva, lo que percibiría por un lado lo dejaría de ingresar por otro, en este último caso, casi más de lo que supondría el incremento en la ficha con el Barça. A lo sumo, Messi en aquel entonces estaba dispuesto a acceder a que su imagen fuera utilizada en mayor medida por los patrocinadores oficiales del club catalán, lo que supondría un añadido de valor que podría poner encima de la mesa el FC Barcelona a la hora de negociar con los potenciales sponsors del club.

Pero el Barcelona pretendía algo más. A cambio de esa subida de sueldo (para el club no le era suficiente con obtener una parte del pastel de los ingresos que percibía Messi de sus patrocinadores) además pedía al argentino que llevara a cabo ciertos esfuerzos en esos patrocinios personales, patrocinadores personales del jugador alguno de los cuales chocaba frontalmente con los del FC Barcelona. Y centralizaba estas miradas sobre todo en uno: la compañía Turkish Airlines,  con quien Messi tenía (y tiene) un importante acuerdo de patrocinio personal firmado y que la compañía está sabiendo explotar de manera muy exitosa, algo que chocaba frontalmente con el actual principal patrocinador del club, Qatar Airways. Así, el Barça pretendía que Messi rompiera con Turkish Airlines, lo que le supondría dejar de ingresar 4,5 millones de euros anuales, con el objetivo de no perjudicar más la imagen de Qatar Airways.

Han pasado casi dos meses desde estos tiras y aflojas y al final parece que las partes han cedido en sus pretensiones, aunque da la sensación que ha sido el jugador el que finalmente, al menos en un primer vistazo y siempre desde el punto de vista económico, más esfuerzos ha tenido que realizar. Analicemos por qué.

En los próximos días se anunciará la renovación del contrato del argentino con el club catalán que no consistirá, exclusivamente, en una subida de sueldo. Y en principio, ambas partes ganan. Messi pasará a cobrar de 13 a 20 millones de euros, que con variables se pueden ir hasta casi los 30 millones de euros en función de logros, objetivos y conquistas tanto personales del jugador como colectivas con el club. Y aunque Messi conservará la totalidad de sus derechos de imagen, ha tenido que hacer un importante esfuerzo en cuanto que ha accedido a la petición del FC Barcelona de poner fin a determinadas relaciones contractuales con sponsors personales.

De este modo, Messi, con el nuevo contrato con el cuadro catalán, deberá romper su relación con Turkish Airlines, compañía que le abona 4,5 millones de euros, para firmar con Qatar Airways, patrocinadora del club, y cuyos derechos de imagen pasarán, como mínimo una parte, a manos del FC Barcelona.

Además, el crack argentino se compromete a hacer publicidad del nuevo nombre que reciba el Camp Nou, aunque en esta ocasión se guarda como baza que una parte de los beneficios irán a sus arcas. E igualmente, Messi ingresaría más dinero con el sponsor que salga en la camiseta azulgrana.

En definitiva, en principio Messi obtiene más a cambio de una mayor involucración con los patrocinadores del club. La única duda es si esa imposición de romper con uno de sus patrocinadores para beneficiar a otro del club no le supondrá, a la larga, un enorme y pesado lastre a la hora de negociar acuerdos personales. El aceptar esta imposición del club por parte de Messi supondrá abrir la posibilidad de una ruptura total con sus patrocinadores, que a partir de ahora se pensarán dos veces las cosas antes de llamar a las puertas del argentino. ¿Aceptará Samsung seguir unido a Messi si el club firma, por ejemplo, con Nokia, visto lo visto?