Rechaza fichar por los Yankees para no cortar su barba

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Brian Wilson, un popular jugador de Los Ángeles Dodgers de la MLB, está siendo estos días portada de medios de comunicación en los Estados Unidos después de una decisión que muchos han catalogado como disparatada, aunque la misma le está proporcionando una capacidad mediática mayor de la que ya de por sí tenía.

Brian Wilson es un conocido jugador de Los Ángeles Dodgers, equipo perteneciente de la MLB que, además de sus dotes para el baseball, es conocido por los aficionados por su peculiar barba, una barba que luce orgulloso y que ya forma parte de su imagen personal incluso a nivel comercial.

Lo que nadie podría llegar a creer es que el amor (¿interesado?) que Wilson le dispensa hacia su barba le ha llevado ha tomar una decisión que más de uno, incluido dentro de sus círculos más cercanos, ha llegado a catalogar de descabellada.

Los jefazos de Los Ángeles Dodgers ‘entraron en pánico’ cuando conocieron los movimientos que uno de los grandes dentro de la MLB, los New York Yankees, estaban dispuestos a poner encima de la mesa del representante de una de sus grandes estrellas, Brian Wilson, cerca de 13 millones de dólares para conseguir que el jugador de los Dodgers acabara enrolado en las filas de los Yankees.

Ante la magnitud de la oferta que le presentaban a su jugador insignia, los dirigentes de los Dodgers no pudieron más que ‘rezar’ para que un milagro lograra apartar de la dulce tentación del dinero a su gran estrella. Y, a pesar de que la confianza de los propios dueños de los Dodgers de que eso ocurriera eran ínfimas, en contra de todo lo razonable, ocurrió.

Pero si sorprendente fue la decisión del jugador de rechazar la oferta de un equipo como los Yankees, que le ponía 13 millones de dólares encima de su mesa para convencerlo, más sorprendente fue aún el motivo que argumentó para ello. No. En contra de lo que pudiera parecer, el amor a su actual equipo, que también lo tendrá, no fue el motivo esgrimido por Wilson como fundamento para rechazar la oferta. Y es que, por sorprendente que parezca, la causa por la que Wilson rechazó tan gigantesca oferta fue por el cumplimiento, inexorable, por parte del jugador de una de las estipulaciones que los Yankees exigían a Wilson que cumpliera: afeitarse su apreciada barba, una condición que se convierte en exigencia en un equipo como los Yankees, que desde hace más de 40 años ‘obligan’ a sus jugadores a no lucir barba, autorizándoles, como mucho, a tener bigote.

Para sorpresa de todo el mundo, la reacción del jugador cogió de imprevisto a los propios Yankees, que jamás llegaron a imaginar si quiera que una barba estuviera por delante de 13 millones de dólares para las preferencias del jugador. Es más, de haberlo sabido, a buen seguro que esa cláusula la habrían suavizado de algún modo si tanto les interesaba el jugador.. Sin embargo, la decisión era firme y Wilson, para respiro de los dueños de los Dodgers, permanecería en el equipo de Los Ángeles, al menos por ahora.

No es la primera ocasión en la que Wilson antepone su barba al dinero. Con anterioridad, el jugador había rechazado más de 1,5 millones de dólares de un fabricante de maquinillas de afeitar para que el jugador se convirtiera en imagen de la compañía y que, además, se afeitara su conocida barba con una de sus maquinillas.

La barba de Wilson es uno de los elementos que hacen inconfundibles la imagen del jugador, una imagen que explota comercialmente y donde una de las cosas más valoradas por las casas y firmas comerciales es, precisamente, esa, su barba, un elemento demasiado valioso como para desprenderse de él. Aunque le llamen los Yankees.