Qatar paga a hinchas para llenar los estadios

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  • Un polémico informe saca a la luz las “técnicas” qatarís para conseguir estadios y recintos deportivos llenos de público
  • El argumento de país apasionado por el deporte ha sido el lema esgrimido por Qatar para la conquista de los últimos eventos deportivos que se le han asignado

Una de las grandes bazas que esgrimió la candidatura de Qatar para el Mundial de fútbol FIFA del año 2022 no fue otra que el apasionado amor por los deportes que profesaban los habitantes del estado árabe, algo que ahora, después de varios meses de investigación, comienza a ponerse en entredicho al conocerse algunos detalles que vienen a arrojar más leña al fuego de la polémica por la designación de Qatar como sede para el Mundial de dicho año.

Estadios llenos, reclamo para ser elegida sede

Qatar y sus gobernantes trataron de vender un país apasionado por el deporte según se denuncia en un polémico informe de Associated Press en el que se exponen que esta situación distaba mucho de la realidad. Ese país apasionado por el deporte fue un lema que también fue sacado a la luz por los gobernantes para quedarse con los Mundiales de Atletismo del año 2019.

Y sin embargo, como decimos, la realidad es muy diferente. Así, ahora se ha podido saber que esos estadios llenos tienen una explicación que dista mucho de la pasión que pueda sentir el pueblo qatarí por el mundo del deporte, de cualquier tipo de deporte. Y la misma hay que buscarla en otro tipo de atractivo diferente al del mismo deporte.

Qatar paga a hinchas para llenar los estadios

En relación a lo anterior, Associated Press ha venido a demostrar la verdadera realidad de esos estadios llenos difiere mucho de la que han querido vender las autoridades qatarís. Así, Associated Press ha logrado demostrar como esos estadios están llenos no de verdaderos aficionados al deporte, a cualquier tipo de deporte, sino de hinchas comprados por dichas autoridades a cambio de una módica y modesta compensación pecuniaria.

Así, el gobierno qatarí paga a inmigrantes, desempleados o trabajadores que construyen en la actualidad los estadios de 2022 para que acudan al estadio o recinto deportivo en cuestión y que el mismo dé apariencia de éxito de asistencia. El dinero a pagar, variable: apenas 4 euros por ir al voley playa; una cantidad similar para asistir al fútbol, voleibol o balonmano. Y si el encuentro, por su repercusión mediática, requiriera estar abarrotado, podría llegarse incluso a abonar hasta el doble, casi 8 euros, por asistir al estadio.

A cambio, los falsos aficionados deben acceder a las peticiones que se les haga llegar: desde hacer la ola con desgana a vestirse con túnica blanca y pañuelo en la cabeza para aparentar ser ciudadano qatarí. Una nueva polémica que viene a arrojar algo más de gasolina a un fuego que amenaza con quemar a FIFA.