Qatar estudia reestructurar su plan de infraestructuras para el Mundial 2022

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No es todo oro lo que reluce. Y si no que se lo pregunten a la FIFA que veía en los asuntos económicos el último de los problemas que se le podían presentar a la sede del Mundial de fútbol del año 2022, asignada al olor de los petrodólares.

Sin embargo, tal y como han podido comprobar de primera mano, nadie está a salvo de las dificultades económicas que existen a nivel mundial. Y los organizadores del Mundial de fútbol del año 2022, tampoco. Así, Qatar ha sorprendido a propios y extraños al anunciar que planea llevar a cabo una fuerte restructuración en su plan de infraestructuras para el Mundial que tendrá como resultado la reducción del número de estadios a construir para el evento.

Así, se ha filtrado que el Comité Supremo de Qatar 2022, lo que vendría a ser el Comité Organizador del evento, se encuentra en serias negociaciones con la FIFA que tienen como objetivo plantear al máximo organismo del fútbol internacional la posibilidad de reducir el número de estadios donde se celebrará el evento, pasando de los doce inicialmente previstos, a los finalmente ocho que serían las definitivas sedes del Campeonato del Mundo.

Recordemos como como parte de su compromiso con la FIFA, en el plan qatarí para la organización del Mundial estaba incluido la construcción de nueve estadios además de la remodelación total de otros tres ya construídos, que comprenderían las doce sedes en las que se disputarían encuentros del Mundial. Todas estas infraestructuras serían acometidas en un plazo nunca superior a los diez años.

Sin embargo, el fuerte incremento en los costes previstos, de 65 mil millones de dólares iniciales para toda la organización del Mundial a los más de 95 mil millones que actualmente se estima costará todo el Mundial, es decir, una desviación de 30 mil millones de dólares, han motivado que el Comité organizador solicite una reunión urgente con FIFA para plantearle el problema.

Ante la imposibilidad de ocultar el problema, el Comité organizador ha defendido su postura de tratar de reformar el plan inicialmente previsto amparándose en que, aun en el supuesto de que ello finalmente se llevara a cabo, continuarían cumpliendo con los requisitos exigidos por FIFA, que fijó un mínimo de ocho estadios y un máximo de doce.