PSG – FC Barcelona: un partido de altos vuelos

0
  • El encuentro entre PSG y FC Barcelona deparó otros enfrentamientos desde el punto de vista del marketing deportivo
  • La tan traída disputa entre Nike y adidas, la presencia de Qatar en ambas entidades pero sobre todo la rivalidad Emirates – Qatar Aiways, algunos de los puntos de interés del partido

La segunda jornada de la Liga de Campeones de la UEFA en su edición de la temporada 2014/2015 nos presentó en el día de ayer uno de los encuentros más atractivos de la misma con un enfrentamiento en pleno Parque de los Príncipes parisinos al conjunto local, el PSG de un ausente Zlatan Ibrahimovic y al FC Barcelona de un imbatido hasta la fecha Luis Enrique.

El encuentro reunía todos los alicientes desde el punto de vista deportivo para llamar la atención de todo los aficionados al buen fútbol en un encuentro más que interesante tanto por el nivel de las entidades que se enfrentaban como el nombre de las estrellas que cada una de ellas reunían bajo su camiseta.

Sin embargo, cuando nos logramos desprender del cegador velo que lleva asociado el forofismo, es cuando realmente podemos apreciar detalles más que interesantes desde el punto de vista del marketing deportivo. Y si, como decíamos anteriormente, el encuentro de ayer presentaba muchos alicientes desde el punto de vista deportivo, dejando a un lado el mismo y centrándonos en la industria del marketing en el deporte, también acumulaba en torno a él más que sobrados ingredientes para que todo buen aficionado a este sector centrara su atención en el encuentro.

El sempiterno duelo Nike y adidas, también presente

Una vez que hemos sido capaces de dejar a un lado la visión que el ser forofo de uno u otro equipo concede al telespectador, se presentan ante uno mismo otra serie de alicientes que permiten analizar el jugado desde otro importante punto de vista como es el del marketing deportivo.

Y nuevamente, en este sentido, la primera gran tentación es realizar el análisis desde la sempiterna batalla entre Nike y adidas que ayer, una vez más, también se dio cita en el coliseum parisino. Y se dio cita desde una desigual perspectiva, en esta ocasión, favorable a Nike. Así, la firma norteamericana fue ayer especialmente la protagonista al vestir a las dos escuadras, algo que no le sale nada barato a los de Oregon. Por el acuerdo que tiene con el FC Barcelona, Nike desembolsa hasta el año 2018 la nada despreciable cantidad de 30 millones de euros, cuantía a la que hay que sumar el 50% de las ventas que logre a través de la tienda oficial “La Botiga”.

Pero vestir al PSG tampoco le sale barato a Nike. La marca renovó recientemente con el PSG ante la amenaza de los dueños árabes del club de incluso entregar el mismo a la marca Burrda, a Warrior o incluso a la firma adidas, algo que hizo relanzar la operación desde la marca del swoosh para renovar su alianza a razón de una cifra que oscila entre los 20 y los 30 millones de euros anuales.

Pero no sólo aquí vence Nike. A nivel de embajadores, adidas logra reunir a 25 jugadores entre los dos clubes (17 en el Barça y 8 en el PSG) mientras que Nike barre a la marca alemana con hasta 29 embajadores (15 en el Barça y 14 en el PSG), lo que, como decimos, en este duelo, también gobernaba con mano de hierro Nike. El partido aparentaba, desde el terreno del marketing deportivo, una lucha desigual en la que todo el protagonismo del mismo se lo llevaría Nike. Y como veremos, no fue así.

Un partido de altos vuelos

Si por algo realmente, fuera del terreno estrictamente deportivo, llamó la atención el encuentro desde ese plano del marketing deportivo no fue otro que la lucha que entablaron en las alturas, y nunca mejor dicho, las dos principales patrocinadoras de ambas escuadras: la aerolínea árabe Emirates, patrocinadora del PSG, y la compañía de aviación qatarí Qatar Airways, inquilino principal de la camiseta del FC Barcelona.

El enorme atractivo que el mundo del fútbol está generando en las compañías aéreas en los últimos años se ha traducido en un cada vez mayor portfolio de importantes entidades dentro del fútbol que presentan a estas firmas comerciales como principales patrocinadores de sus uniformes gracias, entre otras cosas, a la enorme cantidad de dinero que están dispuestas a poner encima de la mesa para conseguir la mayor notoriedad mediática posible a través de una herramienta tan sumamente ágil y directa como es el fútbol para contactar con los aficionados.

Una inversión millonaria

Por tal motivo, ayer sobre el césped del estadio parisino se disputaban algo más de 3 puntos entre dos importantes entidades deportivas. El triunfo de uno u otro lado tenía un enorme significado para dos importantes compañías aéreas que ansían dominar el mercado utilizándolo para conquistarlo el fútbol.

Aunque, al igual que en el caso de los sponsors técnicos, tampoco sale nada barato. El PSG recibe anualmente casi 20 millones de euros anuales por poner en su camiseta la firma de Fly Emirates, mientras que Qatar Airways, por su parte, abona al Barça 32 millones de euros en este año 2014.

Evidentemente, ese enorme desembolso también tiene un precio para los clubes, que ven como muchas veces no son más que meras marionetas al servicio de los intereses de sus patrocinadores tal y como veíamos ayer en el acuerdo alcanzado entre Emirates, el Real Madrid y el AC Milan.

Aun cuando no se filtran los datos de su tasa de retorno a la inversión realizada, es más que evidente que el fútbol en particular y el deporte en general se han convertido en un importante atractivo para este tipo de compañías. Ayer asistimos al primero de sus enfrentamientos.

Qatar, el invitado oculto

No obstante, aún hay un tercer invitado mucho menos visible pero presente en las dos entidades. Hablamos del emirato de Qatar. Así, Qatar está presente tanto en la entidad parisina como en la entidad azulgrana, aunque de muy diferente manera.

Qatar en el PSG es la fuerza en la sombra. El dueño del PSG, el jeque Tamim Al Thani, tiene importantes vínculos con Qatar, lo que favoreció el acuerdo de la QTA, la entidad de turismo de Qatar, con el club parisino por una cifra que ronda entre los 150 y 200 millones de euros anuales, lo que convierte al club parisino en la entidad que más dinero percibe por un patrocinador de todo el mundo.

En el Barcelona la situación es distinta, aunque tienen el mismo nexo de unión. El club azulgrana firmó un acuerdo con QSI, que tiene importantes vínculos con el jeque del PSG, para lucir en sus camisetas Qatar Airways, aunque la cifra que abonará será entre seis y siete veces menor que lo que Qatar abona al PSG. Y además, en el PSG lucen publicidad de una rival de Qatar Airways, Fly Emirates.

Lo dicho. Despojados del velo del forofismo que ciega los detalles, ayer se jugó mucho más que un partido de fútbol en París.