Polémica adidas: no acepta “gay” ni “lesbiana”

0

Todo comenzó hace tan sólo unos días. Un lector, a través del portal PinkNews, denunciaba una situación anómala que la compañía alemana adidas estaba “consintiendo” en su programa de personalización de zapatillas.

Así, este lector denunciaba que las zapatillas no podían personalizarse con la palabra “gay”. El sistema de personalización de la marca desestimaba además palabras como  “lesbiana”, que eran rechazadas una y otra vez automáticamente por el software de personalización de zapatillas de adidas. Desde Marketing Deportivo MD hemos comprobado este extremo y el sistema, efectivamente, rechaza dichas palabras.

El sistema, al tratar de personalizar las zapatillas con alguna de estas palabras, arrojaba un mensaje de error en el que informaba que el texto introducido había sido rechazado.

La prensa internacional rápidamente se puso tras la polémica y exigió explicaciones al respecto a la marca alemana, unas explicaciones que no han dejado del todo satisfechos a los afectados. Así, un portavoz de la propia compañía ha afirmado que no es posible incluir estas palabras debido a que se pueden utilizar como herramientas para introducir mensajes de odio. El problema radicaría en que a la palabra “gay” o “lesbiana” se le podría añadír la frase “Odio a”, ha informado este portavoz, unas explicaciones no obstante que no han acabado de convencer del todo.

En un contexto como el que nos encontramos, con noticias relativas a polémicas en torno a este colectivo dentro del mundo del deporte como hemos venido reflejando en Marketing Deportivo MD en los últimos días, la multinacional alemana se debería afanar en aclarar estas circunstancias y arrojar algo de luz al respecto con el único objetivo de no dañar su imagen.

Hace tan sólo unos meses, otra multinacional, Coca Cola, vivió una situación parecida en Sudáfrica, cuando se extendió la noticia de que la marca de refrescos no permitía personalizar sus latas con la palabra gay. El escándalo fue tal que los responsables de la compañía se vieron en la obligación de dar marcha atrás y admitir dicha palabra en la personalización al objeto de ver como su marca se deterioraba inexorablemente.