Tras los últimos acontecimientos, Pirelli medita su continuidad en la Fórmula Uno

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La guerra interna que se vive dentro de la Fórmula Uno entre los partidarios y detractores de los neumáticos suministrados por la compañía Pirelli está a punto de cobrarse su primera (y más importante) víctima, que vendría a convertirse en el primer daño colateral que la indisimulada batalla que mantienen dos escuderías como Red Bull y Ferrari podría cobrarse.

Pirelli ha dicho basta. No le gusta la situación que se está viviendo actualmente dentro de la Fórmula Uno respecto a la calidad y oportunidad de los neumáticos facilitados por la marca para cada Gran Premio y justo ahora que se acerca el tiempo de una nueva negociación con los equipos para firmar un nuevo contrato que le vincule a la Fórmula Uno, y ante los cambios que se preveen para la temporada que viene, ha dado un golpe en la mesa para indicar que no aguanta más esta situación.

La compañía es actualmente la única surtidora oficial de neumáticos dentro del Gran Circo y considera que la situación es insostenible tanto por las críticas recibidas como por el hecho de que desde la organización de la competición no se le haya llamado aún para renovar un contrato que expira a finales de esta temporada.

Pirelli se incorporó a la Fórmula Uno como sponsor único en el año 2011 en un contrato a tres años vista que dará por concluido el próximo 31 de diciembre de este año. Sin embargo, en la compañía, y a pesar de las enormes críticas recibidas sobre sus productos, estaban esperanzados y confiados en que lograrían renovar la alianza con la competición. No obstante, la falta de noticias al respecto junto, repetimos, las críticas que recibe en cada Gran Premio, han llevado a la exasperación a la compañía: “Al parecer a primeros de septiembre debemos comunicar a los equipos todo aquello que necesitan conocer respecto a los neumáticos que se utilizarán para la próxima campaña. Sorprendentemente, a día de hoy no es que no tengamos contrato de renovación firmado, lo cual ya es absurdo, sino que carecemos de noticias al respecto de si renovaremos la vinculación o no, con lo que no podemos orientar a los equipos acerca de los neumáticos a utilizar”, ha señalado el Director de Automovilismo de Pirelli, Paul Hembery. La situación se torna aún más grave si tenemos en cuenta que la temporada que viene habrá modificaciones importantes en cuanto a las normas y diseño de los coches dentro de la Fórmula Uno.

A este respecto, el propio Hembery señala que “la situación es más crítica de lo que parece. Los cambios a introducir no radican en la utilización de un compuesto más duro u otro menos duro sino que los cambios son tan dramáticos que probablemente necesitemos hacer un rediseño total de los neumáticos”.

En clave interna, en Pirelli se teme que esta falta de comunicación o llamada de la FIA para tratar el asunto de la renovación del contrato radica en la enorme presión que la firma está recibiendo por parte de importantes escuderías dentro de la Fórmula Uno, como la propia Red Bull, que en más de una ocasión ha manifestado su descontento con el producto facilitado por Pirelli.

La situación se vuelve compleja en máximo extremo. A principios de noviembre del año pasado adelantábamos en MD que Pirelli se cuestionaba seguir en la Fórmula Uno a la finalización del actual contrato basándose en los altos costes de su participación en la competición: así, mientras cada equipo paga 1,25 millones de euros para contar con los neumáticos, la marca italiana gasta aproximadamente 20 millones de
euros en cada circuito.

A esta situación, catalogada entonces como insostenible y que requería un serio estudio dentro de la compañía, se unen ahora los malos augurios acerca de las intenciones de la FIA a la hora de renovar los contratos. El tiempo para la elaboración de los nuevos neumáticos para la próxima temporada se agota y, cual carrera de cualquier Gran Premio, Pirelli no sabe a ciencia cierta cuál será la mejor estrategia para llegar a la meta.