Peter Lim: un millonario a la búsqueda de un club de fútbol

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Liverpool, Middlesbrough, Milan y, finalmente, el Valencia. Parece ser que, por fin, uno de los sueños del magnate asiático Peter Lim, va a poder hacerse realidad. Y es que durante todo el fin de semana, desde la entidad ché se ha oficializado (y promocionado) la llegada del supermillonario Peter Lim al Valencia en calidad de nuevo propietario de la entidad.

El Valencia CF ha hecho oficial la llegada de Peter Lim a la entidad en calidad de nuevo propietario al adquirir el 70% de las acciones del club, una oferta que, además de lo económico, ha satisfecho sobremanera a los actuales implicados en el proceso de venta de la entidad y superando a las presentadas por las otras firmas interesadas, el fondo de inversión norteamericano Cerberus y Dalian Wanda Group, presidido por la primera gran fortuna de China, el empresario Wang Jianlin. Pero, ¿quién es el nuevo dueño del Valencia?

Peter Lim es un multimillonario originario de Singapur, de 60 años de
edad, de orígenes humildes, que gracias a su habilidad para los
negocios, sobre todo en bolsa, ha pasado a convertirse en una de las
personas más ricas del mundo, con una fortuna estimada por la
prestigiosa revista Forbes en 2.400 millones de dólares, esto es, unos 1.750 millones de euros. Además, es un apasionado del deporte: es accionista de McLaren y dona cada año cerca de 2 millones de euros a la Federación olímpica de Singapur. Pero por encima de todo, destaca un interés muy marcado por adquirir un club de fútbol, apasionado como es
de este deporte, interés que, como veremos, no es para nada nuevo.

En el año 2010, uno de los clubes más prestigiosos del Reino Unido y de toda
Europa, el Liverpool, estaba en venta debido a los graves problemas que
tenía la institución, sobre todo económicos, presidida entonces por
Martin Broughton. Por aquel entonces, las oficinas de los de Anfield
reciben una propuesta calificaba por Broughton como extraordinaria: un
desconocido (hasta entonces) dentro del mundo del fútbol, un
multimillonario de Singapur, ofrecía hasta 300 millones de libras por
hacerse con los reds. Cuando todo parecía que se llevaría a cabo, un
consorcio de la ciudad estadounidense de Boston, el New England Sports
Ventures, presenta una oferta superior a la de Lim, que aunque
contraoferta con una cantidad de 320 millones de libras, pierde la
carrera por hacerse con uno de los clubes de más calado en el Reino
Unido.

En octubre de 2013, Lim vuelve a la carga con otro club inglés.
Esta vez el mítico Boro, el Middlesbrough, que deambulaba
por la segunda inglesa, y donde el entonces dueño, Steve Gibson, estaría
valorando la posibilidad de la venta. Sin embargo, la noticia salta a
los medios de comunicación y rápidamente, el propio Gibson tiene que
salir a desmentir que vaya a poner el club en venta sobre todo por la
incertidumbre que la llegada de Lim causó entre los aficionados. ¿Por
qué? Lim no iba a llegar solo. Lim formaba parte de un entramado que
co-capitaneaba con el “superagente” Jorge Mendes y rápidamente se
extendieron los rumores acerca de que la adquisición del club británico
sería utilizada como una especie de trampolín por los nuevos
propietarios para traer futuras estrellas a Europa y después venderlas
una vez se revalorizaran en el conjunto inglés.

Por las mismas fechas, un poco antes quizás, en Julio de 2013, el nombre de Lim ya era conocido en el
fútbol por estos intentos (casi desesperados) por hacerse con un club.
En España, su nombre, junto con el de Jorge Mendes, estuvo fuertemente
ligado al Atlético de Madrid, aunque finalmente no se concretó
ninguna operación. Y más recientemente, la familia Berlusconi rechazó hasta 500 millones de euros que ponía en la mesa Lim para hacerse con la mayoría de las acciones del club lombardo, oferta que llegaba después de que Barbara Berlusconi, hija de Silvio Berlusconi y que estaba comenzando a tomar las riendas del club, manifestara el interés de la familia Berlusconi en desprenderse de entre un
20% y un 30% de las acciones del AC Milan, un club propiedad del
conglomerado empresarial Fininvest, cuyos dueños son, precisamente, el clan Berlusconi.

La supuesta llegada de Lim y sus millones al Valencia
trae un cierto toque de incertidumbre por la fuerte relación de Lim con
Jorge Mendes y esa “ansiedad” del magnate asiático por adquirir un club
de fútbol. Mientras se hacía con un club de fútbol, Lim se ha metido de lleno en el negocio no ya de la representación de futbolistas, sino directamente en el negocio de la adquisición de sus derechos, contando con dos hombres de su máxima confianza para ello: el citado Jorge Mendes y el ex directivo del United y Chelsea, Peter Kenyon, que casualmente han creado un fondo de inversión vinculado al fútbol llamado Quality Sports Investment. Así, Lim adquirió en enero los derechos de los jugadores del Benfica Andre Gomes y Rodrigo, que desde entonces juegan cedidos en el Benfica por dicho fondo y que acabarían, junto con Garay, también jugador del Benfica, en el Valencia del año que viene.

Los aficionados tienen ante sí una doble visión: por un lado, la llegada de un multimillonario a la entidad que aportará millones para asegurar la estabilidad económica y que vaticina una fuerte inversión en fichajes para hacer del Valencia un club ganador, llegada preferida frente a la potencial entrada de un
fondo de inversión como nuevos propietarios.

Pero por otro lado, crece el temor a que
el Valencia sea finalmente el capricho que se ha dado el nuevo rico dentro del fútbol, además de poder convertirse en el fallido banco de pruebas que no se llevó a
cabo con el Middlesbrough y donde Jorge Mendes podría tener un
importante papel.

Sólo el tiempo dirá si la decisión de vender el Valencia a Meriton Holding Limited, la sociedad de Lim que se ha hecho con el club y que contempla dotar al
Valencia con 200 millones de manera inmediata y con 100 millones más a
su Fundación para que salde su deuda con Bankia, ha sido realmente acertada o no.