Paul George se pasa al “13” y regala camisetas

0
Alumnos de un Instituto con la camiseta con el número 24 de Paul George
  • El alero de los Pacers cambió de número en su camiseta, del 24 al 13
  • Según normativa NBA debe hacerse cargo de todo el stock con el 24 existente en las tiendas oficiales

Una de las noticias del verano en el universo NBA no ha sido otra que la desgraciada y gravísima lesión del alero de los Indiana Pacers, Paul George, durante la concentración que su selección, la de los Estados Unidos de baloncesto, está llevando a cabo para preparar el próximo Mundial de Baloncesto FIBA  a disputar en España en tan sólo unos días.

El desgraciado incidente ha llevado a George a acaparar portadas en los medios de comunicación, muy a su pesar, tanto en el plano deportivo, pero también en el plano extradeportivo. Así, abandonando el terreno de lo meramente deportivo (George estará alejado un año de las pistas de baloncesto), la lesión del jugador de los Pacers ha tenido igualmente su relevancia en el apartado del marketing y los negocios dentro del mundo del deporte, en este caso, del baloncesto.

Una lesión de 17 millones de dólares

El asunto de su lesión, como decimos, es un tema que va mucho más allá del meramente deportivo como decimos. Así, su franquicia, los Indiana Pacers, saben que la ausencia del jugador de las pistas de juego durante toda la temporada que viene le va a suponer el tener que hacer frente a un desembolso multimillonario.

La ficha de George, unos 16 millones de dólares, va a suponer un auténtico handicap en la franquicia, toda vez que el seguro sólamente se hará cargo del 40% del importe de la misma, esto es, algo menos de 6,5 millones de dólares. El resto, los más de 9,5 millones restantes deberán ser abonados al jugador por la propia franquicia, lo que supondrá realizar un esfuerzo notable para un jugador que, recordemos estará ausente de la competición oficial toda la temporada. A esa cantidad, además, los Pacers se van a ver obligados a añadirles el coste de la contratación de un sustituto, cifra que provocará que sobrepasen los límites del coste salarial determinado para la franquicia y que generarán, a su vez, la consiguiente aplicación del impuesto de lujo por sobrepasar la misma. En resumen, los cerca de 5 millones de dólares que estima la franquicia le supondrá la llegada del sustituto de George, habrá que incrementarlos hasta en 2,5 millones de dólares más por aplicación de ese impuesto de lujo, para determinar un montante final para la franquicia en relación al coste de la ausencia de George la próxima temporada estimado en unos 17 millones de dólares, lo que ha suscitados las reticencias del resto de franquicias a la cesión de jugadores a la selección o la renuncia de algunos de ellos después de estar concentrado con la misma, como es el caso de Kevin Durant.

Una inversión desaprovechada

Pero esta ausencia también tendrá connotaciones para el propio jugador. Además de las consecuencias que a nivel de potenciales acuerdos comerciales pudiera tener, es más que evidente que la lesión supondrá un serio obstáculos para aquellos otros que ya tiene firmados. Así, en Nike ya se afanan en tratar de mantener viva la marca Paul George durante todo este año de ausencia con campañas como la lanzada hace unos días de apoyo al jugador.

Y, por si ello fuera poco, otro asunto extradeportivo tiene en estos días a George como eje de las noticias. El alero de Indiana acordó cambiar el tradicional númeor 24 que hasta ahora usaba, en honor a Kobe Bryant, por un nuevo dorsal, el número 13, lo que generó que el propio alero tuviera que asumir el coste de lo que ello conllevaba según las normas de la NBA.

Así, cuando en marzo decidió adoptar esta medida, George era consciente que debía hacerse cargo de todas las camisetas existentes en stock en las tiendas oficiales de la NBA por imperativo normativo de la propia organización cuando se producen cambios en los números a decisión del jugador. Ello ha generado que el jugador haya decidido donar todas esas camisetas con el número 24 a institutos y colegios.  El rendimiento comercial de las nuevas con el número 13 y la nomenclatura PG (que dará en su conjunto PG-13, utilizado normalmente en los videojuegos para calificar su recomendación para niños o no) no podrá ser explotada comercialmente como debiera durante toda esta campaña debido a la ausencia de las pistas del jugador.