Paris duda sobre su candidatura para los JJOO 2024

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Bandera Olímpica
  • París se debate entre presentar candidatura para los Juegos Olímpicos del año 2024 o para la Exposición Universal de un año después, 2025

Un mar de dudas. Así podría resumirse la situación en la que se encuentran las autoridades gubernativas francesas respecto a la posibilidad de que Paris presente candidatura para ser elegida sede de los Juegos Olímpicos del año 2024. Y aunque hay elementos a favor para presentar dicha candidatura, cada vez son más las voces que, desde dentro del propio gobierno galo, recomiendan por desterrar esta idea y apostar por otros proyectos en teoría más rentables para la capital francesa.

Dos decepciones, una esperanza

A pesar de la enorme ilusión que está poniendo el Comité Olímpico Francés para que el proyecto salga hacia adelante, el mismo nace ya con un importante lastre que impide ya de partida que el mismo pueda alcanzar la velocidad de crucero que desearían los máximos responsables de dicho organismo. Las decepciones sufridas con las candidaturas olímpicas parisinas de los Juegos del año 2008 y los de cuatro años más tarde, los del año 2012, para los cuales la organización puso un enorme entusiasmo, provocaron que Paris se retirara definitivamente de la carrera olímpica para los siguientes Juegos, los que finalmente se celebrarán en Río 2016, y tampoco para los de cuatro años más tarde, los de Tokyo 2020.

Pero fue tan duro el golpe que aún hoy existen reticencias en este sentido respecto a la oportunidad de que Paris destine esfuerzos y dedicación a la candidatura para los Juegos Olímpicos del año 2024. Y ello que elementos a favor no le faltan. Tras asignar el Comité Olímpico a Tokyo la sede para los Juegos Olímpicos del año 2020, hay muchas posibilidades de que los siguientes, cuatro años después, recaigan en Europa (casi con toda posibilidad) o en América. Sin embargo, esos incentivos no parecen ser lo suficientemente fuertes como para dar sólidos fundamentos a la candidatura parisina.

Esperando al COI

No obstante, en el entorno del movimiento que apoya la organización de estos Juegos por parte parisina están esperando la que será decisiva reunión que mantengan los miembros del Comité Olímpico Internacional en reunión extraordinaria los próximos 8 y 9 de diciembre en Mónaco. A la vista de las conclusiones que de dicha reunión se puedan extraer, las autoridades francesas apostarán definitivamente por la candidatura olímpica parisina o, por el contrario, decidirán guardarla en el cajón de los proyectos olvidados.

Sin embargo, lejos de las restantes candidaturas que pudieran presentarse a la elección como sede de dichos Juegos, la principal competidora para la opción parisina la tienen dentro de la propia ciudad: la posibilidad de que París albergue la Exposición Universal de tan sólo un año más tarde, en el 2025, un evento que sí que congrega más partidarios de su celebración que la de los Juegos Olímpicos.

Una Expo, mejor que unos Juegos

Y es que no hace falta irse muy lejos para encontrar voces en contra de los Juegos Olímpicos y a favor de la Expo Universal de un año después. En la propia alcaldía parisina, el responsable municipal de deportes, Jean-François Martins, reconoce abiertamente que las Exposiciones Universales han “forjado mucho más la imagen de París a nivel internacional que la de los Juegos Olímpicos. Basta con mirar la arquitectura y el urbanismo para darse cuenta de ello”, sentenció. Y no le falta razón.

París organizó la Exposición Universal del año 1989 de la que quedó, como legado, uno de los monumentos más famosos y emblemáticos del mundo entero: la Torre Eiffel. Once años más tarde albergó la última que ha organizado la capital francesa hasta el momento, la Expo del año 1900, de la que se conservan otros importantes símbolos como el Grand Palais, el Puente de Alejandro III o el Museo de Orsay. Casualmente, como parte de aquella Exposición Universal, se incluyó la organización de los Juegos Olímpicos de ese año que organizó también París. Pero, ¿qué legado han dejado los Juegos? Martins citó como gran legado de los Juegos Olímpicos el velódromo de Cipale como única herencia de aquella cita de 1900. Veinticuatro años más tarde París volvería a ser sede de unos Juegos Olímpicos, los de 1924, los últimos organizados por la capital francesa, de los que Martins no recuerda grandes legados para la ciudad.

Agarrados a España

Con estos mimbres, los defensores de la candidatura olímpica parisina saben que el gran rival a superar no son otras posibles ciudades candidatas sino la alargada sombra de la Exposición Universal de un año después, para que todos los agentes afectados muestran mayor predisposición para su implicación.

Al respecto, desde esa candidatura tratan ahora de esgrimir otro importante argumento: la no incompatibilidad entre ambos eventos. Y como referencia toman el año 1992, donde España fue capaz de organizar de manera exitosa los dos importantes eventos: la Exposición Universal, que se celebró en Sevilla, y los Juegos Olímpicos, que organizó Barcelona. Sólo el tiempo dirá quién gana en esta particular batalla que se celebra en suelo francés.