¿Nuevas posibilidades para los Supersonics de Seattle?

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Mientras se disputan los Playoffs de la NBA de este año 2014, mientras las franquicias se esfuerzan por dirimir quiénes serán los Campeones de Conferencia que finalmente pasarán a disputarse el ansiado anillo, una nueva luz para la esperanza de los aficionados a la NBA en Seattle ha llegado de la manera más indirecta y menos prevista posible.

El buen aficionado a la NBA lo recordará. Cuando todo parecía hecho para que Seattle volviera a contar con una franquicia en la NBA, cuando todo parecía que el regreso de los míticos Supersonics sería una realidad, a costa, todo hay que decirlo, de los Kings de Sacramento, todo se vino finalmente al traste gracias a la intervención, in extremis, de Kevin Johnson, alcalde de Sacramento y ex jugador de baloncesto, que puso toda la carne en el asador para convencer, a última hora, a la NBA de la viabilidad de su proyecto para mantener a la franquicia en Sacramento.

Aquella noticia, confirmada allá por el mes de febrero de este mismo año, cayó como un auténtico jarro de agua fría hacia una ya esperanzada y confiada afición de Seattle que veía casi hecho realidad el sueño de volver a contar con los históricos Supersonics, algo que finalmente no pudo ser llevado a cabo. Sin embargo, la vida da siempre segundas oportunidades y en esta ocasión, también. Así, mientras se disputan como decimos estos playoffs por el título, un rumor, cada vez mayor, se está extendiendo por los mentideros de la NBA, rumor que podría dar, a la larga, con el regreso de los míticos Supersonics a Seattle.

La situación es la siguiente: nuevamente, una franquicia NBA, en esta vez de Los Angeles, Los Clippers, no se haya en su mejor momento tras las polémicas declaraciones de su propietario, Donald Sterling, con su futuro en el aire pendiente de una solución más o menos inmediata. Y mientras se postulan de manera pública compradores para la franquicia, movimientos entre bambalinas hablan que el posible salvador del equipo angelino no sería otro que Steve Ballmer, nombre que a muchos no les dirá nada. Pero si decimos que Ballmer es el ex CEO del gigante tecnológico Microsoft, más de uno sabrá ponerle incluso cara al susodicho.

Ballmer estuvo el pasado fin de semana reunido con Shelly Sterling, la esposa del polémico propietario de los Clippers, Donald Sterling, para analizar la viabilidad del proyecto y su compra por parte del ex de Microsoft.

Tras el escándalo de sus polémicas declaraciones, Sterling ha optado por dejar en manos de su esposa las negociaciones respecto a la venta de la franquicia, y aunque la NBA establece en sus reglas que las negociaciones deben ser públicas y, sobre todo, contar con el visto bueno de la NBA, es más que probable, dada la situación, que la NBA no ponga muchos impedimentos a esas supuestas reuniones secretas.

No obstante, la llegada de Ballmer llenaría de incertidumbre a los aficionados a Los Clippers y alimentaría las esperanzas de los de Seattle. ¿Por qué? Porque Seattle es el hogar de Ballmer y, además, la antigua casa de los Supersonics. El hecho de que Ballmer se haya interesado por Los Clippers no hace más que reactivar las esperanzas de los fans de Seattle por volver a contar con una oportunidad, por remota que sea, de reactivar el proceso para que Seattle vuelva a ver a una franquicia de la NBA en la ciudad.

Sin embargo, el propio Ballmer ha manifestado en alguna otra ocasión que si Los Clippers le interesaran (vistas estas reuniones secretas es más que obvio), jamás se le ocurriría desplazarlos a otro lugar diferente a la ciudad de Los Angeles, en un intento de tranquilizar a los aficionados locales. Sin embargo, entre éstos se ha instalado el temor a que, arropado por las autoridades de Seattle, y conscientes de la negativa a última hora que le dio la NBA, el proyecto contara con suficientes apoyos, incluso desde dentro de la NBA, para
recibir el visto bueno a su traslado.

Se quede en Los Angeles o se desplace a Seattle, lo que es casi un aval de seguridad es que la llegada de un magnate procedente del mundo de la tecnología cuenta con muy buenos antecedentes dentro de la propia NBA. Dos precedentes le avalan: el actual dueño de los Portland Trailblazers, Paul Allen, ha conseguido dar a la franquicia un importante cambio en su mentalidad y en el rendimiento deportivo de la misma. Mark Cuban, otro millonario procedente del sector, ha hecho lo mismo con los Mavericks de Dallas.

Ballmer parece haber cogido ventaja en la carrera por comprar Los Clippers. Durante estos playoffs se le ha podido ver al lado del nuevo comisionado de la NBA, Adam Silver, lo que ha alimentado los rumores. Y mientras los fans de Los Angeles temen las consecuencias, en Seattle se reaviva la llama de la esperanza de poder volver a contar con los míticos Supersonics. El tiempo (y la NBA) decidirán.