“No estamos preparados para proteger el evento”. Explosivas manifestaciones de responsables de G4S, la empresa encargada de la seguridad en Londres 2012

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Si el objetivo era sincerarse, esperemos que lo haya conseguido y su conciencia quede tranquila. Pero si el objetivo era otro, maldita la gracia.

Estas manifestaciones las vertió el pasado sábado el responsable de G4S, la compañía que se encargará de velar por la seguridad en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, lo que ha supuesto un auténtico jarro de agua fría para el Comité Organizador de los Juegos, el LOCOG, para el gobierno británico y para el propio Comité Olímpico Internacional, el COI. Así, estas manifestaciones de no estar preparada para poder asumir la protección del evento, llegan tan sólo a dos semanas vistas del arranque de los Juegos y van acompañadas del anuncio de la propia G4S de las pérdidas en las que incurrirá por tratar de llevar a cabo su labor: nada más y nada menos que entre 35 y 50 millones de libras, una horquilla de entre 45 y 65 millones de euros, son las pérdidas que ha estimado la compañía que va a tener de un contrato valorado en 300 millones de euros y que le fue adjudicado para hacerse cargo de la seguridad del evento.

Así, la propia G4S ha manifestado su incapacidad técnica, material y humana de proporcionar los 10.000 agentes de seguridad estipulados en dicho contrato, manifestando que se encuentra “profundamente decepcionada” por esta circunstancias.

Ante esta eventualidad, responsables de la propia empresa, autoridades militares británicas y el LOCOG se afanan en hallar la mejor solución posible para garantizar la viabilidad desde el punto de vista de la seguridad de los Juegos Olímpicos. Así, la primera medida es la decisión del Gobierno británico de movilizar 3.500 militares más hasta un total de 17.000 efectivos para hacer frente a esta nueva eventualidad surgida en cuanto a seguridad se refiere, lo que provocará repatriar a soldados destinados a países como Afganistán y a que otros cancelen sus vacaciones.

El presidente ejecutivo de G4S,  Nick Buckles, ha manifestado que se dieron cuenta que no tendrían suficientes efectivos “hace ocho o nueve días”: “Claramente no vamos a poder proporcionar nuestro elemento (de
seguridad) y estamos muy, muy decepcionados y avergonzados por ello”,
manifestó.

G4S, una multinacional con 650.000 empleados en todo el mundo
que tiene múltiples operativos en el Reino Unido, en control de
inmigración o prisiones, confesó que había “tenido problemas” para
reclutar el personal suficiente y formarlo en el calendario previsto. Al respecto, muchos de los reclutados por G4S han contactado a medios para decir que
el proceso de selección y adiestramiento ha sido un desastre.