El error del Orzel Bialy puede salirle muy caro a Nike en Polonia

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La decisión inicial de Nike de eliminar el famoso Orzeł Biały de la camiseta que había diseñado para la participación en la Eurocopa 2012 de uno de los anfitriones, Polonia, ha supuesto todo un problema inesperado para los americanos que han visto como no han tenido más remedio que rectificar ante la avanlancha de críticas, incluso institucionales, que han recibido.

Aunque la historia tuvo lugar a finales del año pasado, quizás muchos
de vosotros no la conozcáis. Por eso os traigo hoy por aquí la
increíble historia de Nike y la camiseta polaca. Esto no hace más que demostrar que muchas veces, las grandes compañías deberían, como mínimo, informarse acerca de las costumbres, tradiciones y emblemas de los países a los que visten. La historia es sencilla y puede resumirse así: En Noviembre del año pasado, Nike presenta las que serían las nuevas camisetas que utilizaría la selección polaca en la Eurocopa de la que es anfitriona junto con Ucrania. Una camiseta que debía ser única para una ocasión tan especial como la que se avecinaba y en la que Nike había puesto muchas esperanzas para asentarse en territorio polaco. Y por este motivo, los norteamericanos querían presentar una camiseta especial, innovadora, que diera que hablar….Y vaya si lo han conseguido. Aunque quizás no en el sentido que ellos esperaban.

Nike, siguiendo no se sabe bien los consejos de quién, presentó para asombro de todos una equipación en la que suprimía de un golpe, y sin contemplaciones, el emblemático Orzel Bialy, el mayor símbolo polaco. ¿Que qué es el Orzel Bialy para que los polacos le den tanta importancia? Pues cuenta la leyenda que Lech, el mitológico fundador de Polonia,
decidió instituir la ciudad que sería la semilla de país polaco al ver
un nido de águila blanca y considerarlo un buen augurio. La llamaría
Gniezno (‘gniazdo’ significa nido).
Es por ello que el escudo de Polonia está formado por un águila
blanca sobre un fondo rojo, y recibe el nombre de Orzel Bialy.

Ya cuando Nike vio las caras de los presentes en la presentación de la nueva equipación se percató de que algo no iba bien. Los aficionados se esmeraron en buscar por todo el uniforme el carismático águila, pero no lograron hallarlo. Para sustituirlo, Nike se limitó a bordar en la parte izquierda de la camiseta el escudo de la Federación Polaca de Fútbol. La respuesta fue inmediata: desde todos los sectores de la sociedad se criticó abiertamente la decisión de Nike, haciendo corresponsable de la misma a la propia Federación Polaca de Fútbol, a la que se le culpó de no hacer ver a Nike la importancia que un símbolo como el Orzel Bialy tenía para el país centroeuropeo. El presidente del país, Bronislaw Komorowski, puso el grito en el cielo por lo que consideraba un ataque norteamericano a la identidad nacional hasta el punto de que el asunto llegó incluso hasta el parlamento polaco tan sólo unas pocas semanas después de su presentación.

La cosa se estaba saliendo de madre, para desconsuelo de los norteamericanos, que vieron como en dicho parlamento salía adelante una iniciativa legislativa propuesta por el partido mayoritario desde el año 2007, la Platforma Obywatelska, que modificaba la normativa que regulaba la utilización de símbolos nacionales por parte de las diferentes selecciones deportivas del país. Así, se pasaba del ‘derecho’ que las mismas tenían a utilizar el emblema del Orzel Bialy en sus uniformes a la ‘obligación’ de que el símbolo debía aparecer en todos los uniformes con independencia de la selección deportiva que lo luciera. Esta modificación contó con el apoyo mayoritario de la población polaca.

A partir de ese momento, Nike se vio ‘obligada’ a reconocer su error, y a marchas forzadas, tuvo que diseñar una nueva camiseta que incluyera el Orzel Bialy. Sin tiempo apenas para rectificar, los norteamericanos ‘metieron’ el famoso águila en el mismo diseño de la camiseta presentada, justo en el centro de la misma, escoltada a ambos lados por el logotipo de Nike y el escudo de la Federación.

Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Y era recíproco: los polacos vieron en la acción de Nike un ataque directo a su historia, a su leyenda, a toda su tradición, hasta el punto de que la rectificación posterior de Nike no ha hecho más que encolerizar, aún más si cabe, a la población polaca que se pregunta que si todo este alboroto montado no podría haber sido evitado por el gigante de la ropa deportiva con un poco de conocimiento más de la historia polaca. Por otro lado, la imagen de Nike a nivel de aquel país ha quedado más que dañada: el desconocimiento, despreocupación o desinterés mostrado a la hora de retirar, tan ligeramente, todo un símbolo nacional como es el Orzel Bialy, no ha hecho más que acrecentar la idea de que los norteamericanos están allí simplemente por dinero, para tratar de obtener el mayor rendimiento económico a su relación con la Federación Polaca de Fútbol aprovechando que la Eurocopa se disputa en aquel país, cosa totalmente legítima pero que ha supuesto una caída en la popularidad de la marca en territorio polaco, que ahora se afana en emprender numerosas estrategias y campañas de marketing con el objetivo de ‘reconstruir’ su dañada imagen.

Toda una lección para Nike que a buen seguro habrá aprendido que con los símbolos es mejor no jugar.