Nike, en alerta: ¿Se va LeBron James a Li Ning?

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Dicen que los rumores son la antesala de la noticia. También dicen que, en la mayoría de ocasiones, la mayor parte de estos rumores no pasan de ser precisamente eso, rumores que al igual que aparecen se desvanecen en la historia sin más protagonismo que el haber ocupado durante algunas semanas la actualidad en torno a una determinada y pretendida noticia que finalmente no llegó a ser. Pero cuando en este tipo de rumorología se convinan algunos de los protagonistas indiscutibles dentro de un sector tan sumamente prolijo como es la industria del deporte, cualquier atisbo de que el mismo pudiera convertirse en realidad es lo suficientemente importante (y preocupante) como para que las partes implicadas traten de indagar acerca de la veracidad del mismo.

LeBron James es ahora mismo el buque insignia de la NBA, el faro guía de una competición que se preocupa ahora mismo en dirimir quiénes serán las franquicias que pasen esta primera ronda de los playoffs 2014. Además de ello, que duda cabe, es el protagonista indiscutible dentro de unos Heat de Miami que han sido de las pocas franquicias que este año no han tenido que llegar, ni por asomo, al séptimo partido de su enfrentamiento de playoffs para superar esta primera fase dentro de esta etapa de la competición. Pero fuera de los terrenos de juego, y fruto indiscutiblemente de esta supremacía dentro del apartado deportivo, LeBron James es, además, el principal embajador, el indiscutible protagonista de una de las mayores firmas de ropa deportiva del mundo: la multinacional norteamericana Nike, que tuvo la suficiente visión para que en el año 2003, cuando daba el salto a la NBA sin pasar ni tan siquiera por el instituto, y ante la indecisión de una adidas que probablemente haya lamentado la pasividad con la que encaró el asunto en su momento, tuvo la suficiente valentía como para poner encima de la mesa los millones suficientes para hacer que un novato con mimbres de estrella acabara fichando por su plantel de embajadores para lograr desbancar en aquel tiempo a una incontestable dominadora dentro de las marcas en la NBA: la propia adidas.

Sobre su marca y sobre su figura, Nike ha logrado montar toda una sólida estructura en torno a las mismas que le reportan anualmente una cuantiosa suma de dinero para sus arcas, amortizando sobradamente con ello el desembolso que en su día (y aún hoy) realiza la firma para mantener a LeBron entre sus embajadores. Y precisamente por todo ello, cuando la fuerza de los rumores es lo suficientemente ensordecedora como para comenzar a acaparar medios de comunicación y redes sociales, la firma cuenta con la incertidumbre suficiente como para llegar a temer que los mismos, esos rumores, acaben siendo una realidad.

Y a pesar de que en la propia red generadora de dichos rumores se ha asegurado que el mismo puede deberse siemplemente a un hoax, lo cierto y real es que son muchos los que no dan por falsos del todo unos rumores que hablan que LeBron se habría decidido finalmente por dar un paso más allá en lo referente a sus negocios fuera de las pistas de juego y abandonar el hogar que durante tantos años le ha dado la multinacional Nike para caer rendido en los brazos (y el dinero) de la gigante asiática Li Ning, que tras unos años de incertidumbre en cuanto a su salubridad económica, ha comenzado a resurgir con la fuerza suficiente como para querer convertir a LeBron en la punta de lanza del relanzamiento de la marca a nivel mundial.

Así, la firma, que ha tenido entre sus embajadores a ex jugadores como Shaquille O’Neal o ahora a Dwyane Wade, habría ofrecido un suculento contrato de siete años que le reportaría un suculento contrato muy superior a lo que ahora mismo percibe en Nike. Para ello, habría aprovechado el malestar que el propio LeBron ha manifestado en público acerca del último producto de Nike con la imagen del jugador, las LeBron 11, unas zapatillas a las que el propio crack de los Heat ha criticado abiertamente afirmando sentirse seriamente descontento tanto con el diseño como con la calidad del calzado diseñado por Nike.

Este malestar habría sido el resquicio por el que supuestamente se habría colado Li Ning para tentar al jugador con esta jugosa oferta, y donde habría tenido mucho que ver el actual compeñaro de LeBron en los Heat, íntimo amigo suyo y uno de los responsables de hacer convencer a LeBron de que su destino fueran los Heat cuando decidió abandonar, en el año 2011, Cleveland.

A todo esto hay que sumarle el enorme instinto del jugador en cuanto a sus negocios se refiere. A pesar de que ha sido criticado en más de una ocasión por los especialistas respecto a su poca ambición comercial dado el potencial que aglutina para ello, la situación ha pegado un importante giro en el último año y medio, convirtiéndolo en una de las figuras más mediáticas de toda la NBA y por la que la mayoría de las marcas suspiran por unir su imagen a la del crack de Miami.

En relación a esto, el propio LeBron ha manifestado su intención de explotar al máximo su capacidad comercial fuera de los terrenos de juego mientras dure su tirón como jugador, y entre sus objetivos está la conquista de uno de los mercados que más atraen ahora mismo tanto a marcas como a firmas comerciales: China. Y en este apartado, Li Ning tiene mucho que decir frente a Nike.

Sólo el tiempo dirá si al final queda todo en uno de esos rumores que desaparecen con la misma fuerza con la que aparecieron como comentábamos al comienzo de este artículo, o definitivamente adquiere la fuerza suficiente para convertirse en noticia para desgracia de Nike y alegría de Li Ning. Por si acaso, en Nike ya han comenzado a tratar de aclarar la situación. Hay muchos millones en juego.