Nike-Adidas: una estruendosa partida de Risk por la Premier que se disputa en silencio

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El fragor de los resultados de los encuentros, los propios partidos, la intensidad de la liga, la emoción de ver ganar o perder a tu equipo…. todos estos elementos son condicionantes que muchas veces no nos dejan ver más allá del bosque. Sin embargo, entre bastidores, detrás del brillo de los focos de la competición, o cómo dicen los norteamericanos, ‘behind the scenes’, existe una guerra que, no por desapercibida, mueve decisiones tan importantes o más que las que se dan sobre el terreno de juego.

Esa situación es la que estamos viviendo ahora mismo en la Premier League, una de las competiciones de fútbol europeas más importantes no sólo del continente, sino a nivel mundial, con el movimiento de fichas que se suceden en la complicada partida de Risk, el conocido juego de estrategia, que están disputando una vez más, como no, Adidas y Nike.

El baile de sponsors técnicos que está teniendo lugar en la Premier League está dibujando un horizonte que al observador meramente futbolístico le puede pasar desapercibido pero que esconde un negocio de miles de millones de euros que las compañías, en este caso dos gigantes como Adidas y Nike, no están dispuestas a dejar pasar.

Tradicionalmente, ambas compañías han tenido como objetivo, en ciudades con más de un equipo, hacerse al menos con un representante en la Liga. Sucede por ejemplo en Madrid, donde Nike viste al Atlético y Adidas viste al Real Madrid; en Barcelona, donde los norteamericanos se aseguraron hace años ya el FC Barcelona mientras que el Espanyol está en un constante baile de sponsors, o en Italia, donde Nike viste al Inter mientras que el Milan está siendo equipado por Adidas. Es decir, pudiera parecer que las firmas deportivas, al menos estas dos gigantes, se afanaban por tener presencia en la ciudad. Y esta disyuntiva también se podía extrapolar a la liga inglesa.

Sin embargo, una serie de movimientos en cuanto a sponsorización técnica se refiere, ha alterado este status quo hasta el punto que el objetivo ahora es radicalmente opuesto. Las marcas en la Premier ansían conquistar las ciudades por completos, vestir a los equipos de la ciudad en caso de que haya más de uno, y ahora mismo, en la Premier, las dos marcas no se reparten los equipos de una ciudad sino que se reparten territorios.

Así, mientras Adidas va acaparando cada vez más clubes al sur de Inglaterra, el norte va siendo territorio conquistado por Nike. Adidas tiene más que consolidada la plaza en Londres, con el Chelsea como punta de lanza y donde tanto Fulham y el West Ham más que orientados para que, en un futuro no muy lejano, puedan unirse a la firma alemana. Un hueso más duro tienen en el Queens Park Rangers, en el que su alianza con Lotto se antoja más complicada de romper y el Tottenham Hotspur, donde Under Armour ocupa una plaza que muy probablemente Adidas no se explique aún como ha podido perderla. Sin embargo, el movimiento maestro de la marca alemana para desbancar por completo a Nike de Londres es la conquista del Arsenal, algo que ya hemos comentado en MD que va ‘por buen camino’ con la incorporación de fichajes claves en la ‘zona noble’ del club británico que acercan la firma alemana al club. Por lo tanto, podemos afirmar que las tres rayas gobernarán Londres en los últimos años.

Este hecho ha propiciado que Nike, inexorablemente, tenga que desplazarse buscando nuevas conquistas, más hacia el Norte. Así, a su baluarte dentro de la Premier, el Manchester United, ha sumado ahora  importantes logros procedentes de su hasta ahora ‘filial’ Umbro, el Manchester City, que ha propiciado que los norteamericanos dominen por completo el panorama de la sponsorización técnica en Manchester. La zona queda bajo influencia de Nike, que un poquito más al Sur se ha hecho con el Everton e, inexplicablemente, se ha dejado escapar al Liverpool, hecho éste que hubiera colocado a Nike como dominadora también en Liverpool con los dos clubes de la ciudad. La irrupción de Warrior en la camiseta de los reds era algo que no se esperaban ni Adidas, más preocupada por vigilar los movimientos de Nike, ni Nike, que había vendido la piel del oso antes de cazarlo conocedora de los deseos del club de Liverpool de abandonar Adidas.

Por lo tanto, ahora, calma tensa de puertas hacia fuera pero imporantes batallas por conquistar el resto del territorio: en el sur, el Southampton y el Swansea ya son Adidas mientras que el Reading, en manos de Puma, sería una plaza aún por conquistar. El panorama se complica para Nike en el norte. Así, plazas de su entorno como Birminghan con el Aston Villa, en manos de Macron, o el Wigan con Wit-Fit, se presumen harto complicadas. Además, Adidas tiene dos importantes representantes en la zona de influencia de Nike, como avanzadillas que advierten a los norteamericanos de sus intenciones en la zona: hablamos del West Bromwich Albion y del Stoke City, ambos en poder de los alemanes.

Por lo tanto, Adidas parece ir conquistando poco a poco plazas mientras que Nike se circunscribe a un núcleo en el centro-norte del país, la zona de Manchester y Liverpool, que pretende consolidar para recuperar terreno dentro de la Premier. Una, en definitiva, lucrativa partida de Risk que están jugando dos gigantes de la ropa deportiva.