Nike-adidas: La maldición de la 'guerra sin balas' que esconde el caso Hoeness

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El enorme escándalo que salpica al presidente del Bayern de Munich, Uli Hoeness, que podría ser enviado a prisión por fraude fiscal y evasión de capitales por parte de las autoridades alemanas, esconde detrás del mismo un nuevo episodio de la guerra Nike – adidas que muy pocos probablemente conozcáis.

Año 2000. La firma norteamericana Nike ‘gobierna’ con mano firme el mercado internacional de la ropa deportiva a nivel mundial. A pesar de que existen marcas que participan en el mismo con diferentes cuotas, su gran rival, adidas, apenas si inquieta por aquel entonces a los norteamericanos, conscientes de su supremacía en la práctica totalidad de los deportes.

Sin embargo, exite uno donde Nike ve, una y otra vez, como la firma alemana le consigue arrebatar protagonismo hasta el punto de constituirse en la marca de referencia dentro de él: se trata del mundo del fútbol. En Oregon, sede de la firma norteamericana, conscientes de este hecho y de la enorme repercusión que el fútbol tiene en el mundo casi a excepción hecha de los propios Estados Unidos y ‘su’ soccer, pretende dar un giro a su estrategia para/con este deporte con un único objetivo: ganar cuota de mercado con respecto a adidas.

Se desencadena de este modo lo que la propia Nike calificó en su momento como una “guerra sin balas” sin precedentes dentro del sector. Se ponía con ello en marcha lo que tan sólo un año antes ya había anticipado su fundador y CEO de Nike, Philp Knight: “Jamás podremos ser unos auténticos líderes en el mercado de la ropa deportiva sino somos capaces de hacernos con el mundo del fútbol”. Entre líneas el mensaje que trasladaba a su equipo era el de que, si no lograban arrebatar el status quo que adidas mantenía dentro del fútbol, el dominio de Nike en el mundo del deporte siempre estaría ‘cojo’.

Se pone en marcha, con ello, una estrategia orientada a captar el mayor número de embajadores a nivel individual, grandes futbolístas, por parte de Nike además de hacerse con los equipos punteros a nivel mundial, pero fijando sus objetivos sobre todo en un continente: Europa. Todo estaba dicho. La batalla, esa ‘guerra sin balas’ como la propia Nike la definió, entre los norteamericanos y los alemanes, había comenzado. Y uno de los primeros escenarios de la misma se disputó en Munich.

En aquella época, adidas se encontraba en serias conversaciones con el Bayern para tratar de extender en el tiempo su alianza como sponsor técnico. Nike vio en esta coyuntura una oportunidad única de asestar un duro golpe a su rival, arrebatándole a uno de sus clubes ‘de toda la vida’ además de ganar una importante notoriedad a nivel internacional al hacerse con un club de la talla del Bayern de Munich.

Por entonces, ocupaba el cargo de Director General Comercial del Bayern Munich un ex-jugador retirado que fue nombrado en el cargo en el año 1979: Uli Hoeness.

Año 2013: se destapa dentro del Bayern y de su presidente, un ‘tal’ Uli Hoeness un escándalo de dimensiones aún por determinar, acusado de fraude fiscal y evasión de capitales. Se le acusa de esconder al fisco alemán una cuenta en Suiza con unos 20 millones de
euros con la que ha realizado negocios especulativos desde hace mas de
10 años. El escándalo acapara todas las portadas de los principales medios de comunicación alemanes. El Bild asegura que ya ha entregado a la Hacienda alemana 10 millones de euros. Pero además deja ‘caer’ que un íntimo del presidente del Bayern Múnich,
cuya identidad mantiene en el anonimato, ha asegurado que el dinero
escondido en Suiza no tiene que ver ni con el club de fútbol ni con su
fábrica de salchichas.

Pero lo verdaderamente interesante llega a continuación. El Bild continua afirmando que Hoeness abrió hace unos 13 años una cuenta en Suiza a medias con un antiguo, importante e influyente hombre de negocios a nivel mundial, presidente de una de las compañías más importantes del mundo. Se trataba de Robert-Louis Dreyfus, por aquel entonces presidente de adidas, y que falleció en el año 2009 a los 63 años de edad, quien presuntamente prestó dicho capital inicial a Hoeness para hacer negocios especulativos en la bolsa y en el mercado de divisas.

El préstamo ‘entre amigos’ tuvo lugar a finales del año 2000. Un año después, el Bayern de Munich, a través de la boca de Hoeness, hacía oficial la extensión del acuerdo que le unía a la marca alemana adidas como sponsor técnico. Aquel acuerdo, que no llegó a entenderse dentro de las filas de Nike, comienza ahora, a raíz del escándalo Hoeness y de los datos que la prensa alemana comienza a aportar, a cobrar sentido.

En Nike trataron de asimilar que el Bayern había optado finalmente por adidas amparándose en el hecho de la larga relación de años que les unía a ambas entidades como sponsor técnico del club bávaro. Igualmente, quisieron buscar una explicación al hecho de una presumible ‘identidad’ alemana que daba fortaleza a la relación. Y todos esos ‘esfuerzos’ que realizaba Nike respondían a una única cuestión: desde fuentes internas del propio Bayern reconocieron entonces que la oferta norteamericana superaba, con creces, la oferta que había puesto encima de la mesa adidas. Y Nike lo sabía. Lo que no entendía era el motivo por el que el Bayern renunciaba a esa mayor cantidad de dinero.

Ahora, con el escándalo Hoeness en el candelero, las teorías conspiratorias van cobrando cada vez más fuerza, y no sólo dentro de Nike. Muchos quieren ver en ese ‘prestamo’ de Dreyfus a Hoeness una especie de ‘pago a cuenta’ que permitió a adidas quedarse finalmente con el Bayern pese a la amenaza de Nike. El resto de este ‘capítulo’ ya lo conocéis: adidas continua sponsorizando técnicamente al Bayern y su fortaleza dentro del conjunto alemán le ha llevado incluso a convertirse en accionista del mismo.

Sin embargo, nadie aporta pruebas reales de que el préstamo fuera el detonante para que el Bayern renovara entonces con adidas. Un préstamo que, en caso de no haberse concedido, quién sabe si hubiera podido cambiar la historia de la guerra entre Nike y adidas, e incluso la propia historia del Bayern.

Mientras, Nike observa desde la distancia, quién sabe quizás si con satisfacción, el que se conozca la ‘verdad oculta’ de la que en su momento llamó ‘guerra sin balas’.