Madrid 2020: el logotipo de la polémica

0

Esta mañana ha tenido lugar la presentación de la imagen corporativa de Madrid como ciudad candidata a albergar los Juegos Olímpicos del año 2020.
Y lo que debía haber sido la presentación de una imagen que respaldara a toda la organización que se ha puesto en marcha ha resultado convertirse en un controvertido debate sobre el logotipo. Y la verdad, cuando un logotipo es capaz de tapar todo lo que hay detrás de esta candidatura, mal comenzamos.

Muy probablemente lejos está la controversia creada de la intención originaria del autor, el estudiante de diseño zaragozano Luis Peiret. El logotipo recoge un diseño inspirado en la Puerta de Alcalá con una ‘M’ sobre los arcos de esta y el número 20 recogiendo el año de celebración de los juegos.

Sin embargo, no ha hecho más que presentarse y la polémica ya está servida. Tanto es así que se ha convertido en Trending Topic en poquísimo tiempo y lo más “suave” que se ha dicho es que no dice M20 si no 20020, además de atacar a la tipografía del eslogan de debajo del mismo “madrid2020 Ciudad Aspirante”, tal que parece que el punto de la ‘i’ es una tilde en lugar del mencionado punto.

Así pues, las críticas no se han hecho esperar. Y a las hirientes, hay que añadir el punto burlón que tenemos los españoles para estas cosas. Así, los chistes fáciles no se han hecho esperar en las redes sociales: un twittero, refiriéndose al 20020 afirmaba “Es muy bueno y realista. No miente a nadie. Dentro de 18.000 años, por insistencia, Madrid tendrá JJ.OO’, o aquel otro que recogía ‘El logo de #Madrid20020 es cojonudo. Con tiempo para mejorarlo. Exactamente 18.008 años’. Pero no se quedan ahí los elogios: la controvertida tipografía utilizada por el autor también tiene su rinconcito especial en las redes sociales. Así, los hay que decían que ‘Para rematar la chulería deberíamos haber escrito Madríz y ya nos quedabamos con todos’.

Sea como fuera, una imagen controvertida que ha generado polémica nada más comenzar, y lo que es peor, que ha tapado todo lo que hay de esfuerzo y trabajo detrás de la candidatura o de esa imagen corporativa. Así, la mayoría apenas sabemos que la oficina olímpica de Madrid 2020 ya tiene apoyos oficiales de las   administraciones. Si el jueves fue el ejecutivo regional quien le otorgó públicamente el suyo, tras decidirlo así su Consejo de Gobierno, el viernes fue el Consejo de Ministros, presidido por Mariano Rajoy, el que dio por escrito el apoyo y las garantías necesarias para presentarse como candidata a los Juegos de Verano de 2020. Cosa que no puede decir lo mismo ciudades aspirantes a la candidatura como por ejemplo Roma, una de las principales rivales de Madrid a la hora de organizar los Juegos, y donde su gobierno, dada la situación de crisis económica reinante, aún debate el apoyo o no a la organización, llegando la candidatura incluso a plantearse su retirada.

Además, seis deportistas olímpicos formarán parte del equipo de Madrid 2020, que fue presentado hoy en el Comité Olímpico Español (COE) y estará comandado por el presidente de este organismo, Alejandro Blanco, con el secretario general, Víctor Sánchez, como consejero delegado. A saber: Theresa Zabel, doble campeona olímpica en la clase 470 de vela en los Juegos de Barcelona 92 y Atlanta 96, que asume la dirección de Relaciones Internacionales; el exgimnasta Alfonso Rodríguez de Sadi, olímpico en tres juegos; el triplista Raúl Chapado, olímpico en Sidney; Rodrigo Garza, subcampeón olímpico de hockey en Pekín 2008 y olímpico en Sydney 2000 y Atenas 2004; Rafa Pascual, dos veces olímpico y Virginia Ramírez, oro olímpica en hockey en Barcelona’92.

Sin embargo, toda esta organización y apoyo ha quedado en un segundo plano por la polémica imagen corporativa presentada. Así pues, la pregunta ahora está en si esta polémica repercutirá de manera positiva o más bien negativa en la propia candidatura. Para acabar de culminar este desaguisado, la cuenta oficial de la candidatura en twitter es @Madrid202O, acabado en una ‘O’ mayúscula en lugar de un 0, con la dificultad que todo ello genera a la hora de localizarla.

Ante las críticas recibidas, el comité organizador ha manifestado que tratarán de modificar la tipografía elegida para evitar el ‘Madríd’ acentuado y acabar con la polémica al igual que están entablando conversaciones con Twitter para tratar de arreglar el asunto de la ‘O’ mayúscula. En definitiva, todo parece fruto de la más absoluta improvisación en muchos de los detalles para una organización de esta envergadura. Y al final, de toda la candidatura, lo que queda, para bien o para mal, en este caso, es la polémica de un logotipo.