Luces y sombras en la presentación del Plan de Patrocinio Empresarial a la candidatura olímpica de Madrid 2020

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La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, presentó en el día de ayer el Plan de Patrocinio Empresarial de apoyo a la candidatura olímpica de Madrid 2020 en un intento, a tan sólo una semana de que den comienzo los Juegos Olímpicos de Londres 2012, de tratar de enviar un mensaje de fortaleza en el programa trazado para los miembros del Comité Olímpico Internacional.

Así, Botella presentó un plan en el que ya tiene comprometidos unos siete millones de euros de los 18 millones en total que, en dicho plan, se recogen como aportación empresarial privada. El montante total del presupuesto de la candidatura asciende a 31 millones de euros, por lo que los otros 13 millones serán aportaciones de entidades públicas.

Botella presentó a importantes empresas que se han unido ya al proyecto, tales como Accenture, Price Waterhouse Coopers, el Grupo OHL y Villar Mir,
Telefónica o La Caixa entre algunas de las que ya han prestado su apoyo al Plan, un plan que fue calificado como la “cuadratura del círculo” por el Secretario de Estado para el Deporte. El anuncio del apoyo de estas entidades privadas llega tan sólo una semana después de que el Consejo de Ministros español calificara a Madrid 2020 de Acontecimiento de Excepcional Interés Público, lo que se traducirá en importantes beneficios fiscales para las empresas que se embarquen en el proyecto.

El Plan de
Patrocinio establece cuatro categorías de participación, en función del
dinero que cada una de ellas aporte: socio –con una contribución de
800.000 euros– patrocinador preferente –400.000 euros–, patrocinador
oficial  –200.000 euros– y colaborador.

Sin embargo, no todo son buenas noticias para Madrid 2020. Y es que a tan sólo una semana para que Ana Botella comparezca en Londres para promocionar las bondades de la candidatura española, ésta se encuentra con un país al borde del colpaso económico y con un proyecto que requiere de unos 1.400 millones de euros de inversión pública en instalaciones deportivas entre 2013 y 2019, de los que al menos 963 millones los debe aportar el Ayuntamiento que preside, lo que supone la mitad de todo el dinero con el que cuenta la ciudad para su mantenimiento y mejora en ese periodo, lo que ha motivado un necesario reajuste en las cuentas por las que el dinero público que se aportará al proyecto se reducirá en unos 140 millones de euros y estudia ahora el abrir el proyecto de la Villa Olímpica a inversores privados, con lo que abandona así la idea de destinarla posteriormente a vivienda protegida.

En el dictamen que el COI emitió en el mes de mayo, ya dudaba de la capacidad económica de España en contraste con la fortaleza de sus otras dos competidoras: “Aunque la
economía española tiene un tamaño suficiente para aguantar estas
inversiones, actualmente se enfrenta a importantes retos. Es necesario
vigilar con cuidado su evolución para analizar mejor el posible riesgo
de incumplimiento”, aseguraba.

Desde ese momento, las noticias no han hecho más que empeorar la situación, con una prima de riesgo que superaba ayer los 600 puntos básicos, 120 más que cuando el COI emitión dicho informe. Además, el Estado ha tenido que pedir el auxilio de la Unión Europea con más de 100.000 millones de euros para sanear su sistema bancario. En definitiva, un enorme gigante la candidatura de Madrid a la que, poco a poco, se le van viendo unos preocupantes “pies de barro”.