Los Warriors creen que sus camisetas con mangas traen mala suerte

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Parece que tras la sorpresa inicial y las enormes expectativas puestas en el diseño por la marca alemana adidas, con el paso del tiempo, la firma va viendo como las atrevidas camisetas con mangas, una de sus apuestas más fuertes dentro del mundo del baloncesto de los últimos años y con las que pretendía dar un golpe encima de la mesa en este deporte para gobernar, desde ellas, el mercado del marketing deportivo por encima de su gran rival Nike, va perdiendo fuelle y, lo que es peor, van surgiendo cada vez más voces que ponen en entredicho a la innovadora prenda.

Tras el enorme revuelo mediático de la presentación, y el gran ‘subidón’ que en la marca propició la expectación generada por la prenda en cuestión, parece ser que, como un boomerang, la camiseta en cuestión se está volviendo contra su creadora, la marca alemana adidas, que ve como sus enormes expectativas depositadas en la misma van sufriendo continuos golpes que, a semejanza de palos en sus ruedas, amenazan con echar abajo la enorme estrategia diseñada por adidas para estas camisetas.

Y si bien el inicio no pudo ser más esperanzador, con notoriedad en todos los medios de comunicación, deportivos y otros no tanto, que hablaban sin cesar del rompedor diseño de adidas, la cosa parece que, con el transcurrir de los días, va perdiendo no sólo fuerza, sino además adeptos a la causa, que parecen querer dejar a la firma en soledad a la hora de defender a los mismos al optar por la defensa de una vuelta a los tradicionales uniformes del baloncesto.

Asi, hemos pasado de conocer que adidas utilizará a su buque insignia en el baloncesto europeo, al Real Madrid, como medio para introducir dichas camisetas en el baloncesto continental a partir de la temporada que viene, a dos noticias que tienen en vilo a los directivos de adidas, sobre todo al departamento que ha apostado tan fuertemente por este estilo en las camisetas de baloncesto.

Hace tan sólo unos días los más asiduos de MD podíais conocer en estas mismas líneas como la Universidad de Indiana, los míticos Hoosiers, rechazaban los diseños que adidas le presentaba para su estreno en el March Madness y solicitaban a la firma alemana la utilización de los uniformes tradicionales, esto es, los clásicos sin mangas. Este hecho, que desde la compañía trataron de mantener en un segundo plano sin que saliera a la luz, logró llegar a los medios a través de los propios mandatarios de la universidad, que dieron a conocer los hechos, lo que supuso un duro golpe a la estrategia de promoción de la camiseta puesta en marcha por los alemanes.

Sin embargo, lo peor para la marca estaba aún por llegar. Los Warriors, equipo con el que hicieron debutar las ya mencionadas camisetas en la NBA, aunque reticentes, dieron por buena la utilización de las mismas toda vez que su primer partido con ellas acabó en victoria. Sin embargo, su última derrota ante los Bulls, después de un malísimo encuentro donde los aficionados abandonaron el pabellón antes incluso de su finalización, motivó que todas las iras del equipo se volvieran hacia la camiseta. Y el estandarte que llevó la voz cantante de las mismas no fue otro que el escolta del equipo, Stephen Curry, que encomendó gran parte de la culpa a las citadas camisetas, afirmando que nunca se han sentido del todo cómodos con ellas y, lo que es peor, llegó a catalogarlas incluso de la mala suerte del equipo durante el encuentro, hecho éste que preocupa en la firma alemana temerosa de que las mismas puedan rodearse de una vitola de ‘camisetas gafe’ de las que sea muy difícil desquitarse.

Hasta tal punto es así que desde la propia franquicia se ha deslizado a los medios que no volverán a utilizar la famosa camiseta durante lo que queda de temporada regular en la NBA y que, como mucho, podría volver a ser utilizada durante los playoffs.

adidas, por su parte, se guarda para sí el derecho a emprender y exigir rectificaciones a la franquicia en el supuesto caso de que dicho órdago adquiriera visos de realidad. Sin embargo, parece que la decisión es definitiva y de hecho, en el encuentro disputado en la pasada madrugada ante los Hornets, ya no disputó el partido con camisetas de mangas. De lo que estamos seguros es que los dos últimos varapalos sufridos por estas camisetas es algo que no habrá hecho mucha gracia en la planta noble de la sede de adidas, vistos y conocidos los esfuerzos realizados por la marca para convertirla en nuevo uniforme del baloncesto.