Los vieneses tampoco quieren una candidatura olímpica

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Hace unos días conocíamos la decisión del pueblo suizo de rehusar a presentar candidatura olímpica para los Juegos Olímpicos de Invierno del año 2022 después de expresar su decisión en un referendum que las autoridades suizas pusieron en marcha para conocer la oportunidad o no de presentarse a la carrera olímpica por ser nombrada sede de dichos Juegos y, a su vez, conocer el respaldo de la ciudadanía para tal evento, algo muy valorado por el Comité Olímpico Internacional.

Y tan sólo unas semanas después de conocer la decisión del pueblo suizo, que considera que acudir a dicha cita tiene más desventajas que ventajas desde cualquier punto de vista que se analice, sobre todo el económico, para la ciudad y para el país, ahora han sido los habitantes de Viena los que han rechazado la potencial candidatura de la ciudad para postularse, por priemra vez en la historia de Austria, a ser sede de unos Juegos Olímpicos de Verano, concretamente para el año 2028.

El país austríaco nunca ha sido sede de unos Juegos Olímpicos de Verano. No ocurre lo mismo con los Juegos Olímpicos de Invierno, donde la ciudad de Innsbruck ya ha sido sede en dos ediciones, 1964 y 1976. Por tal motivo, las autoridades deportivas austríacas, en consonancia con el gobierno de la nación, consideraron interesante optar a ser sede de los Juegos del año 2028, donde en caso de ser elegida, sería como decimos la primera ocasión en que Austria acogería unos Juegos Olímpicos de Verano.

Sin embargo, los resultados obtenidos en un referendum convocado al efecto para conocer la opinión de la ciudadanía, han sido demoledores de cara a la convocatoria de esta posible candidatura. Y es que tan sólo el 28% de los participantes en el mismo dieron su conformidad a la potencial candidatura de Viena. El resto, negaron rotundamente las intenciones de presentarla.

Esto ha dado lugar a que el propio presidente del Comité Olímpico Austríaco haya salido a la palestra para anunciar que, una vez conocida la opinión del pueblo austríaco al respecto, retirar sus intenciones de convocar dicha candidatura y trabajar duramente para mejorar las infraestructuras del deporte austríaco para que Austria pueda albergar en el futuro grandes eventos deportivos, incluso, por qué no, unos Juegos Olímpicos de Verano.

En definitiva, es la segunda ocasión en la que, en pocas semanas, una potencial candidatura olímpica se retira de la pugna tras conocer la opinión de su ciudadanía, algo que va tomando cada vez más valor tanto en el Comité Olímpico Internacional como en las propias candidaturas, que prefieren no incurrir en gastos innecesarios conocedoras del importante papel que el respaldo popular tiene en el COI a la hora de valorar la candidatura.