Los sponsors FIFA quieren el Mundial de Qatar en China

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Los sponsors FIFA quieren el Mundial de Qatar en China
  • China comienza a sonar con fuerza como posible alternativa a Qatar como sede al Mundial del año 2022
  • Los principales sponsors de FIFA, encabezados por adidas y Sony, verían con muy buenos ojos esta decisión

El enorme escándalo de la adjudicación del Mundial del año 2022 a Qatar por parte de FIFA va camino de convertirse en un auténtico serial que amenaza con llevarse por delante todo cuanto se ponga en medio, comenzando por los responsables de la adjudicación, en pleno seno de la FIFA, y acabando por cuantos colaboradores necesarios fueron indispensables para poder llevar a cabo dicho acto de manera irregular.

Pero según avanzan las investigaciones, desveladas en la mayor parte por los medios de comunicación y nunca por ese supuesto Comité de Ética al que tanto alude el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, cada vez que es preguntado por el tema, se van escribiendo nuevos capítulos del mismo, muchos de ellos especulando sobre quién merecería (o debería) ser la sustituta de Qatar como sede de dicho Mundial si definitivamente la FIFA decidiera sancionar al país organizador.

Retirar el Mundial a Qatar

Una de las soluciones que más se barajan y salen a la palestra cada vez que se habla del tema es el de, en caso de demostrarse la veracidad de las acusaciones, retirar el Mundial a Qatar y reabrir nuevamente el proceso de adjudicación (es curioso que esta medida es la que más se baraja como consecuencia directa en caso de ser cierto, más incluso que el posible castigo a los actores principales encargados de llevar a cabo el asunto).

En este sentido, y quizás forzado por las circunstancias, el propio Joseph Blatter  ha declarado, quizás para salvar un poco su maltrecha imagen en todo este asunto, que la adjudicación del Mundial del año 2022 a Qatar fue un completo error. Su vicepresidente, Jim Boyce, ha ido mucho más allá al afirmar que es necesario una nueva votación, una nueva elección si se demuestra definitivamente que ha habido corrupción y sobornos en el proceso de designación de la sede del Mundial de ese año.

La postura de Boyce ha sido la decisión mayoritariamente respaldada para, llegado el caso, actuar de una manera rápida y eficiente. Sin embargo, la elección de esa nueva sede, la manera de participar en la misma, es lo que más discrepancias está provocando. La postura de Boyce al respecto en el sentido de que en esa nueva elección sólo puedan participar las otras candidatas que se postularon en su momento como aspirantes, esto es, Estados Unidos, Corea del Sur, Japón y Australia, no está siendo del todo bien acogida por muchos implicados en el proceso.

A Estados Unidos le sale un fuerte competidor: China

De entre esas posibles candidatas, rápidamente comenzó a tomar forma y cuerpo el rumor de que los Estados Unidos se estaban postulando ante FIFA para albergar, por segunda vez en su historia, y 28 años después, un nuevo Mundial de Fútbol que ayudara a impulsar de una manera definitiva el soccer en el país. Sin embargo, fuentes de la propia Federación Norteamericana de Fútbol, quizás conscientes de que dicho rumor, dado el delicado tema que es el supuesto caso de sobornos en el caso de la elección de Qatar, salieron rápidamente a desmentirlo para evitar partir con un importante lastre ya en esa carrera.

Pero la noticia ahora es que a la Federación Norteamericana de Fútbol le ha salido un fuerte competidor y que además no está en esas candidatas que se postularon para ser sede del Mundial de ese año en su momento pero que cuenta con importantes apoyos dentro y fuera de FIFA para obtener la concesión, algo que podría crear indudablemente un importante malestar entre los afectados.

Así, en los mentideros FIFA ha comenzado a tomar forma un fuerte rumor que habla que el organismo estaría comenzando a valorar la posibilidad de que el Mundial de ese año, en el supuesto de que finalmente le sea retirado a Qatar, sea organizado por China, el gigante asiático, decisión que contaría con el respaldo de una parte importante de la propia FIFA además de la mayor parte de sponsors oficiales de la organización, que están comenzando a ejercer una importante presión en los círculos decisorios en este asunto para inclinar la balanza hacia el país asiático.

Las marcas, a favor. Los factores claves, también

El rumor, cada vez mayor, no carece de sentido y cuenta, a primera vista, con unos sólidos pilares. A pesar de que esa candidatura China no estaría entre las que en su día presentaron oferta para albergar dicho Mundial, sí que presenta todos los condicionantes para que FIFA se pudiera decantar por la misma.

En primer lugar, el sistema de rotaciones de FIFA. La Copa del Mundo de este año 2014 se está celebrando en suelo sudamericano, mientras que la siguiente, la del año 2018, se celebra en Europa (Rusia). La FIFA adjudicó, siguiendo ese particular sistema de rotaciones, la del año 2022 a Asia, y es más que evidente que desearía mantener el acontecimiento en dicho continente (África fue la organizadora de la cita del año 2010). Descartadas por lo tanto la candidatura de Estados Unidos, quedarían tres posibles aspirantes: Corea del Sur, Japón y Australia. Pero las dos primeras ya organizaron su Mundial en el año 2002 y parece poco probable que en tan corto intervalo de tiempo puedan ser adjudicatarias de un nuevo evento mundialista. Quedaría la opción de Australia, que llevaría el Mundial por primera vez a Oceanía, algo que en FIFA es también muy valorado pero que las peculiaridades de Australia hacen, por ahora, poco viables dentro del entorno FIFA. En este escenario, habría que buscar alternativas en la zona. Y los países de Oriente Medio se autodescartan por la posible irradiación de las consecuencias que pueda tener el escándalo qatarí. De este modo, China se presentaría como una sólida alternativa al problema.

La idea complace, y mucho, a los principales patrocinadores del Mundial. Marcas como adidas o Sony, con importantes intereses en el atractivo y gigantesco mercado chino, respaldan la misma basándose en eso: frente a Qatar, que sería el país menos poblado del torneo en ese año, China se presenta con el país de mayor población del Mundo, toda una bendición para los sponsors y patrocinadores oficiales a la hora de rentabilizar sus inversiones. La cercanía de la cita olímpica de 2008 es otro punto a su favor en cuanto a infraestructuras y la construcción de la misma y el hecho de que sea un país con millones de aficionados a un deporte que, además, necesita un importante impulso para convertirse en toda una potencia dentro del mismo, cierran el conjunto de bondades que China es capaz de presentar a FIFA.

El debate está encima de la mesa. Pero antes, y lo más rápido posible, FIFA debe cerrar el asunto del Mundial del año 2022 respondiendo con claridad a una pregunta: ¿Qué hacemos con Qatar?