Los Phoenix Suns, primer equipo de la historia en la NBA que devolverá el dinero si sus aficionados no se divierten

0

Todo comenzó el pasado 14 de Noviembre. Aquel miércoles, los Phoenix Suns disputaban su encuentro de liga ante los Chicago Bulls, encuentro que finalmente perderían ante el equipo del lesionado Derrick Rose por 112 a 106. Y fue precisamente ahí, con esa inoportuna derrota, cuando comenzó a gestarse todo.

El nuevo dueño de la franquicia, Jason Rowley, fue el primero que quedó sorprendido por la derrota. Y no con la derrota, sino más bien con la respuesta de sus aficionados: “Fue curioso. Tras finalizar ese encuentro, nos dimos cuenta de un hecho que hasta entonces se nos había pasado por alto. Nuestros aficionados se iban para casa con una sonsrisa en la boca”, señaló. “Normalmente cuando un equipo pierde, lo más lógico es que los fans del mismo se vayan cabizbajos y críticos con la actuación de nuestros jugadores. Pero aquella noche, por paradójico que pueda parecer, nuestros aficionados se iban felices para casa”, continuó.

A partir de ahí, a partir de esa derrota, el departamento de marketing de la franquicia se puso manos a la obra para poner en marcha una iniciativa pionera en la NBA y, muy probablemente, en la historia del deporte profesional. La temporada para los Suns se antojaba (o antoja) cuanto menos complicada. La enorme crisis económica que se vive a nivel internacional, unido al hecho de que los Suns no han llegado a los playoffs en las últimas dos temporadas después de estar presente en los mismos en 18 de los 22 playoffs anteriores a esas dos últimas temporadas, en teoría debían de ser argumentos más que suficientes para que la afición estuviera ‘de uñas’ con su equipo a poco que los resultados no acompañasen. Si a esto añadimos que el jugador franquicia de los Suns, Steve Nash, cogió las maletas y emigró a Los Ángeles, la temporada se presentaba harto complicada para el equipo de Phoenix. Sin embargo, tras la derrota ante los Bulls, los dirigentes de los Suns se dieron cuenta del enorme producto que tenían entre manos: la satisfacción de su público.

Con una franquicia limpia por completo de otros alicientes, el que sus aficionados se fueran contentos para casa incluso en la derrota no era más que una proclama de lo que podían ofrecer: la satisfacción de su afición.

Así, raudos, el Departamento de Marketing se puso a trabajar en una iniciativa que jamás antes había sido puesta en práctica en toda la NBA y muy probablemente en cualquier otro deporte: al igual que si se tratara de cualquier producto a comercializar por cualquier compañía, los Suns garantizan la devolución del dinero de la entrada en caso de que el aficionado se vuelva para casa disconforme con lo que ha visto.

La iniciativa en sí es innovadora en un sentido claro: hasta ahora, nadie jamás había estado tan convencido de lo que ofrecía, de su espectáculo, como para devolver la entrada en caso de que el aficionado no estuviera conforme o no encontrara satisfacción en lo que había visto. Y sobre todo por un hecho ya comentado anteriormente: en el mundo del deporte, normalmente si el resultado no acompaña, la satisfacción del aficionado se resiente notablemente. Sin embargo, los Suns están tan convencidos de que cualquiera que asista a sus encuentros se irán para casa plenamente satisfechos que están dispuestos, aún con el riesgo que ello conlleva, a devolver el importe de la entrada en caso contrario. No hay más trampa ni cartón: no ofrecen descuentos en el precio de la entrada, no hacen ofertas especiales para un determinado grupo o sector de población, nada de eso. Garantizan que, como empresa de espectáculo que és, aquel que asista se irá satisfecho para casa. El objetivo: dar a la gente a probar lo que significa un partido de los Suns, con independencia de quién gane o quién pierda. Su meta: fidelizar clientes, pero sin grandes aspiraciones: “Si de toda esta iniciativa conseguimos un par de abonados nuevos para el año que viene, será bienvenido. Si no, no pasará nada.”, afirmó Rowley.

Bajo todo esto se encuentra un último intento de los Suns por remontar unas cifras de asistencia cuanto menos preocupantes, las peores desde que se mudó a su nuevo pabellón en el año 1992. La iniciativa verá la luz el próximo jueves, 06 de diciembre, en el partido que les enfrentarán a los Dallas. Y será el primero con garantía de satisfacción. Como decía aquel, “si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero”.