Los Pelicans quieren dar 239 millones a Davis

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La franquicia de Nueva Orleans pretende retener a su jugador estrella convirtiéndolo en uno de los mejor pagados de toda la NBA ante los rumores de una posible desaparición.

No soplan buenos vientos en Nueva Orleans en lo que se refiere al mundo del baloncesto. Su equipo, los New Orleans Pelicans siguen sin encontrar ese camino que logre convertirlo en una de las mejores franquicias de la Mejor Liga de Baloncesto del mundo, una situación que se va agravando con el paso de los años y que ha hecho encender todas las alarmas ante los rumores de una posible desaparición.

Malas perspectivas

La situación de los Pelicans en la NBA deja mucho de desear. Sin estar en una crisis permanente, la realidad es que el equipo nunca ha llegado a convertirse en esa franquicia de la que todo el mundo hablaba podía llegar a ser, más contando en sus filas con una de las grandes estrellas de la liga norteamericana: Anthony Davis.

Sin embargo, parece que la militancia en la plantilla de Davis no se ha visto acompañada de la conformación de un equipo lo suficientemente fuerte como para luchar por cosas importantes en la liga. De hecho, desde su fichaje, allá por el año 2012, la franquicia tan sólo ha estado presente en dos playoffs, un bagaje muy pobre que presentar a los aficionados, que echan en cara a los dueños de la franquicia un mayor mimo y dedicación de los Saints de la NFL, de los que también son propietarios, que de los Pelicans.

Davis como salvación

Sin embargo, las luces de alarma se han comenzado a encender en los despachos de los Pelicans por una situación con la que tendrán que enfrentarse en los próximos meses. Su jugador franquicia, Anthony Davis, acaba contrato esta temporada y todos son conscientes de los deseos del jugador por luchar por títulos. Una salida de Davis dejaría a la franquicia de Nueva Orleans en una situación sumamente delicada de cara a su futuro.

Por eso, los actuales propietarios han puesto encima de la mesa de los representantes del jugador un contrato de cinco años de duración y 239 millones de dólares para intentar ahuyentar los cantos de sirena que les llegan desde equipos más potentes, deportiva y económicamente, ofertas sumamente interesantes para un jugador que se convertirá en agente libre a final de temporada y que ya ha manifestado en más de una ocasión que lo que verdaderamente desea, incluso por encima del dinero, es luchar por títulos.

Davis es una de las grandes estrellas del firmamento NBA y uno de los más importantes embajadores de la multinacional norteamericana Nike, con un potencial comercial suficiente como para atraer a la franquicia en la que milite sponsors de importante calado.