Los inversores de adidas quieren la cabeza de Hainer

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Herbert Hainer, CEO de adidas
  • Los inversores cada vez más indisimuladamente centran sus críticas en la mala gestión de Herbert Hainer
  • Desde ese núcleo se le achaca una mala gestión en los últimos años y una mala capacidad para adaptarse a los acontecimientos sobrevenidos

Ya habían comenzado a poner sus miradas críticas sobre el CEO de adidas en alguna que otra ocasión; ya había rumores dentro de la planta noble de adidas acerca de las primeras voces, no menos críticas que, en contra de la gestión de Hainer, se estaban levantando en el núcleo de los poderosos inversores que gobiernan la compañía. Pero hasta ahora no se habían pronunciado de manera pública.

Exigen un cambio de tendencia

Los principales inversores de la compañía alemana han exigido al grupo un importante cambio de tendencia, un cambio de tendencia que para muchos de esos inversores pasa, ineludiblemente, por el cese inmediato del presidente ejecutivo de la compañía.

Los problemas de los últimos años, primero con Reebok, después con el acuciado descenso de sus ventas en el mundo del golf y por último con sus más que discretos resultados del Mundial, han provocado que se enciendan todas las luces de alarmas en la firma de las tres tiras. Las acciones de adidas han caído un 38% en lo que va de año. Frente a esta bajada, su gran rival Nike presenta un incremento de hasta el 10% en el mismo periodo y, para colmo de males, hasta Under Amour le ha logrado arrebartar su segunda posición en el mercado norteamericano.

Todo ello ha provocado que en las reuniones de los grandes accionistas con adidas se haya criticado, y muy duramente, el desempeño del presidente ejecutivo de la sociedad, Herbert Hainer, al que le echan en cara una falta de cintura total que le ha impedido haber reaccionado a tiempo ante la llegada de estos acontecimientos.

Renovado en marzo hasta 2017

El pasado mes de mayo uno de los principales fondos de inversión con acciones en la marca,
Union Investment, a través de su gerente, Ingo Speich, no dudó en señalar en
declaraciones a medios alemanes que adidas se encontraba en la actualidad
sin un rumbo definido que le ayudara a definir con suficiente claridad
las metas y objetivos a alcanzar, convirtiendo el mensaje en un dardo envenenado hacia su CEO, Herbert Hainer, en lo que fue el germen de las críticas generalizadas que se desatan ahora.

Se da la circunstancia que tan sólo un par de meses antes, en marzo de este mismo año, Hainer fue renovado como CEO de la compañía hasta el año 2017.  Y aunque la versión oficial era dar una muestra más de confianza hacia Heiner desde la propia compañía, lo cierto es que todo está planificado para sustituir a un Hainer que cumplió 60 años en Julio. Lo que pretende la compañía es llevar a cabo un proceso de selección sin sobresaltos que desemboque en una transición modélica y para nada abrupta. Además, se elige el año 2017 por la carencia en el mismo de eventos verdaderamente importantes para la compañía.

La situacion es compleja. Las últimas y cada vez más continuas rectificaciones realizadas desde la propia compañía hacia sus previsiones de crecimiento para nada ayudan a calmar la situación y los inversores comienzan a perder la paciencia mientras ven como ya no sólo Nike sino también otras firmas como Under Armour logran superarla en los Estados Unidos. Si no cambia la situación, el veredicto ya está dictado y tiene un destinatario: Herbert Hainer.