Los estadios de Brasil 2014 costaron un 50% más

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  • Los estadios de Brasil 2014 han costado un 50% más de lo inicialmente previsto
  • Este hecho, que se está convirtiendo en tendencia en los últimos años, está provocando que pocas ciudades se postulen como candidatas para eventos como el citado

Con el Mundial de Brasil 2014 quedado ya en la memoria de los aficionados como un lejano recuerdo a pesar de que se celebró hace tan sólo unos meses, vamos conociendo una serie de datos acerca del mismo que los organizadores están comenzando a dar a conocer una vez concluída la cita y que vuelven a poner encima de la mesa un serio y agrio debate entre partidarios y detractores al respecto: ¿es realmente rentable poner organizar un evento deportivo como un Mundial o unos Juegos Olímpicos?

Los estadios de Brasil 2014 costaron un 50% más de lo previsto

Hasta doce fueron los estadios que sufrieron una remodelación o, simplemente, fueron construídos nuevos, para organizar la cita más importante a nivel deportivo de todo el Mundo: la Copa del Mundo de Fútbol, cuya organización en esta última edición fue a parar a suelo brasileño, lo que supuso, dichas obras, hasta 2.632 millones de euros cuando la cifra inicial prevista, allá por el año 2010, alcanzaba los 1.745 millones de euros.

Ello arroja hasta un 50% más de sobrecoste sobre los cálculos inicialmente realizados, lo que supone cargar de argumentos a los detractores que se oponen de la organización de este tipo de eventos por parte de un determinado país. El recinto más caro fue la remodelación del Estadio Nacional en Brasilia, cuyo coste alcanzó los 450 millones de euros, el doble de lo inicialmente estimado y tres veces más de algunos estadios que fueron completamente reconstruidos.

Un problema creciente

El caso del Mundial de Brasil 2014 no es exclusivo ni de la organización, ni de FIFA ni de tan siquiera el deporte del fútbol. La organización de cualquier tipo de evento de estas características, con independencia de la disciplina deportiva de la que se trate, está sometida, en los últimos años, a desfases en los presupuestos iniciales que, en algunos casos, llegan a ser más que preocupantes.

El último gran ejemplo lo tenemos a nivel olímpico, donde los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014 se han convertido en los Juegos más caros de toda la historia, con casi 50.000 millones de dólares, con una desviación multimillonaria con respecto a lo inicialmente aprobado. Esto, que tiene su importancia, tiene mucha más por las consecuencias que ello está teniendo. Así, para los Juegos Olímpicos de 2022, cuya sede se decide el próximo mes de Julio de 2015, tan sólo hay dos ciudades candidatas tras la renuncia de muchas que se propusieron en principio. Y este temor comienza a dispararse para el resto de eventos deportivos debido, precisamente, a las desviaciones en los presupuestos iniciales.