Los derechos de imagen, decisivos en el fichaje de Neymar por el FC Barcelona

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La cosa amenazaba con convertirse en uno de esos interminables culebrones de verano en los que se suelen convertir algunos fichajes dentro del fútbol español, sobre todo en aquellos que tienen al Real Madrid o al FC Barcelona como destino del jugador.

Si en este caso le añadimos que el jugador en cuestión era motivo de disputa de ambos clubes, la historia tenía todos los requisitos para que fuera portada de los medios de comunicación deportivos españoles durante todo el periodo estival que se avecina. Sin embargo, no ha sido así. Y sólo una cuestión ha permitido que el tema se haya desbloqueado en apenas unas horas: los derechos de imagen.

Neymar da Silva Santos Júnior, así se llama el nuevo jugador del FC Barcelona, el astro que ilumina en la actualidad el fútbol brasileño y que desde hace un par de años lleva siendo objeto de disputa, de tiras y aflojas, entre el Real Madrid y su gran rival, el FC Barcelona. Sin embargo, en el último mes y medio la situación se ha desencadenado hacia la resolución improrrogable. La dura caída de los dos colosos españoles en Champions a mano de las legiones alemanas propició que las maquinarias de ambos equipos procedieran, a la mayor brevedad posible, a dar un golpe de efecto que ocultara el fracaso en que se había convertido su participación en la máxima competición de clubes de Europa en este 2013. Y ambos se pusieron como objetivo el mismo jugador: el FC Barcelona, tratando de cerrar un precontrato que, dicen, ya estaba más que firmado desde hace tiempo con el jugador y en virtud del cual el conjunto que preside Sandro Rosell ya habría abonado 10 millones de euros al entorno del futbolista para asegurarse su fichaje. El Real Madrid, por su parte, en un intento a la desesperada que supondría todo un golpe de efecto de cara a sus aficionados: les traería a la nueva joya del fútbol carioca y, lo que es tan importante como lo anterior, le asestaría un duro golpe a su gran rival al quitarle a uno de sus grandes objetivos.

Para ello, ambos clubes enviaron a delegaciones a suelo brasileño para tratar de convencer al futbolista. La madridista, con una oferta de 11 millones de euros para el jugador y 65 millones de euros al Santos, club al que pertenece. La azulgrana, una oferta de 7 millones de euros para el jugador y algo menos de 35 millones para el club. La solución: Neymar se va al FC Barcelona.

Oficialmente, el entorno del jugador ha manifestado por activa y por pasiva que, a pesar de que la oferta madridista era superior tanto para club como para jugador, el futbolista ha mirado más el aspecto deportivo, eligiendo aquel club que cree que mejor se adapta a sus cualidades dentro del terreno de juego. Pero, ¿hay algo más detrás de todo esto?

Neymar ha sido elegido recientemente por la prestigiosa SportsProMedia el nuevo Rey Midas del mundo del deporte en lo que a negocios se refiere, desbancando a figuras ya consagradas como Messi o Cristiano Ronaldo. A día de hoy es objeto de deseo de las principales firmas comerciales, potenciado por la proximidad del Mundial de Brasil 2014, lo que unido a sus cualidades dentro del terreno de juego pero también para el mundo del marketing y los negocios, ha propiciado que compañías como Nike, Volkswagen o Red Bull ya lo tengan en su portfolio. Así hasta un total de once grandes empresas que desembarcaran junto con el jugador en el FC Barcelona. Estas once compañías le reportan al jugador la nada despreciable cuantía de más de 10 millones de euros al año y teniendo, cifra que no está nada mal para un jugador que tiene aún todo por demostrar a nivel internacional en el competitivo y complejo fútbol europeo, al que necesariamente se le someterá a un exigente y breve proceso de adaptación al fútbol del viejo continente, pero con el potencial que augura que dicha cifra se multiplicará, a poco que se le den bien las cosas, exponencialmente en los próximos años. ¿Hay, por lo tanto, una cara B en ese supuesto interés meramente deportivo del jugador por el FC Barcelona?

Para responder a esta pregunta, no hace más que valorar las cifras que pusieron encima de la mesa Real Madrid y FC Barcelona y que ya comentamos anteriormente. ¿Fue sólo el interés deportivo lo que llevó a Neymar al FC Barcelona? La letra pequeña de ambos contratos contenía un elemento clave que ha terminado por decidir que el jugador hiciera las maletas con destino a la ciudad Condal: el Real Madrid le ofrecía 11 millones de euros, situándolo a la altura de Cristiano Ronaldo dentro de las nóminas del club, pero sin embargo, le exigía que entregara al club el 50% de los derechos de imagen que generara el jugador. El FC Barcelona, por el contrario, le ofrecía una nómina de 7 millones de euros pero con el 100% de los derechos de imagen, algo que el cuadro azulgrana o no ha sabido o no ha podido o no ha querido gestionar entre sus grandes estrellas al estilo de lo que hace el Real Madrid si bien desde dentro del conjunto azulgrana ya avisan que será una cuestión que se deberá afrontar más pronto que tarde. Con esa participación del club en los derechos de imagen del jugador no se hace más que una financiación oculta del propio jugador para su fichaje, o dicho de otra manera, un abaratamiento del montante de la operación.

Teniendo en cuenta esto, es muy probable que con sólo esas tres variables, lo que el jugador percibiría del cuadro blanco sería sensiblemente inferior a lo que va a ganar en las filas azulgranas por muy paradójico que parezca. En el cuadro de Tito Vilanova, Neymar tendrá el 100% de sus derechos, lo que le reportará como decimos una cantidad mínima de 10 millones de euros al año, cifra que los especialistas no se cansan de vaticinar que se multiplicará exponencialmente en los próximos años. Y ahí puede estar la clave de la operación.

En el conjunto azulgrana son conscientes de que la riada de dinero que dejarán escapar cediéndole el 100% de sus derechos de imagen al jugador será más que importante, si bien tratan de consolarse con la esperanza de que su sóla presencia en el cuadro azulgrana sea motivo de interés para que otras firmas y casas comerciales quieran unirse al cuadro catalán, a semejanza de lo que pasó en el Santos con su irrupción: su llegada al primer equipo en el año 2009 supuso incrementar el número de socios de los 20.000 que tenía en aquel momento a cerca de los 70.000 con los que deja al club en su partida. Los ingresos por derechos de televisión en el club brasileño se han incrementado desde entonces hasta casi un 220% y las cifras por ingresos de patrocinio son similares, con un incremento de hasta un 180%.

Un monstruo mediático como lo han definido muchos que amenaza con dejar en ridículo el papel dentro del mundo de la mercadotecnia de otros dos grandísimos jugadores como Cristiano Ronaldo o el recientemente retirado David Beckham. Y con él tendrá que ligar el FC Barcelona. Con él, y con sus compromisos comerciales: Neymar da casi tanta importancia a su rendimiento deportivo como a sus sponsors. No duda en ponerse una cámara en la cabeza en su último entrenamiento con el Santos, dicen que a exigencias de uno de sus patrocinadores que sacará en breve una campaña con las imágenes, o en asistir fugazmente a eventos corporativos de grandes compañías a razón de 500.000 dólares por apenas una hora. Este es Neymar.