Los Cavaliers devuelven el dinero del fugaz Wiggins

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Wiggins, nº 1 del Draft 2014, posa con la camiseta de los Cavs de la NBA
  • Los Cavaliers y la NBA devolverán el dinero a los aficionados que en su día compraron la camiseta de un jugador que finalmente no debutará en la competición estadounidense con la franquicia de Cleveland
  • El gesto puede encuadrarse en una muestra más de la protección por el producto que pone en marcha la propia NBA

El continuo baile de jugadores de una franquicia a otra en esta pretemporada de la NBA provoca situaciones tan increíbles como que una de las promesas llamadas a ser una referencia en el futuro de la NBA, el actual número 1 del draft de esta temporada, Andrew Wiggins, haya tenido que hacer las malestas de la franquicia que lo eligió en ese lugar, los Cleveland Cavaliers, sin apenas haber tenido tiempo de enfundarse la camiseta de su nuevo (y primer equipo) en la NBA.

Estos movimientos de jugadores de un sitio a otro antes del inicio de la temporada oficial ha provocado que Cavaliers y Wolves se pongan de acuerdo para que Kevin Love acabe formando parte de los Cavaliers junto a LeBron James a cambio de dos números 1 del draft de la NBA: Anthony Bennet, número 1 en la temporada pasada, y Andrew Wiggins, número 1 en esta temporada.

Una vez más, medidas para proteger el producto

Y una vez más, la NBA y las franquicias que la integran han hecho gala de un cumplimiento riguroso de unas normas orientadas hacia la protección de un producto, el baloncesto, donde los aficionados tienen reservado un lugar privilegiado dentro de todo el entramado para la propia NBA como verdaderos actores (y sustentadores con la compra de entradas, merchandising y demás productos) del negocio.

Así, nada más conocerse el acuerdo alcanzado entre los Cavaliers y los Wolves, la franquicia de Cleveland hizo un llamamiento a los aficionados que hubieran comprado la camiseta de los Cavaliers con el número 21 que iba a utilizar Wiggins en el equipo. El motivo, compensar la fe de los aficionados y ofrecerle tres posibles soluciones ante la situación sobrevenida que podía afectar a alguno de los fans que se hubieran hecho con dicha prenda.

De este modo, los Cavaliers ofrecieron a esos hinchas que ya habían comprando una camiseta del jugador con los Cavaliers, tres soluciones:

  1. La primera, quedarse con la camiseta. La propia franquicia asegura que con el tiempo se convertirá en un producto único, la típica prenda de coleccionista por la que se puede pagar mucho dinero si finalmente el jugador llega a triunfar en la NBA.
  2. La segunda, la devolución del dinero. La franquicia es consciente que muchos ya habrán incluso utilizado la camiseta, se la habrán puesto. Pero entienden que el problema sobrevenido no lo han originado ellos, por lo que garantiza la devolución del coste de la camiseta que pagaron en su día los aficionados con la presentación del ticket de compra, incluídos en esa devolución incluso los gastos de envío.
  3. La última opción prevista por los Cavaliers es cambiar la camiseta de Wiggins por otra camiseta de otro jugador de los Cavaliers.

La tienda oficial de la NBA también procederá al cambio pero, en esta ocasión, sin devolver el dinero de los gastos de envío. De cualquier modo, una muestra más del enorme respeto y cuidado del producto que tienen en una competición como la NBA.