Los Blazers esperaron a LeBron con las mangas puestas

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Partido entre los Blazers y los Cavs
  • adidas esperó a que LeBron visitara Portland para demostrarle que sus mangas no tenían nada que ver en el pobre rendimiento del jugador y presentar las nuevas camisetas de los ¨Blazzers
  • Para colmo del jugador, el mismo cuajó una de sus peores actuaciones en la NBA mientras que el jugador revelación de Portland, Damian Lillard, triunfaba en el encuentro con las mangas de adidas

En un sector tan sumamente competitivo y profesionalizado como es el del marketing deportivo, considerar que cualquier hecho o circunstancia es fruto de la más pura casualidad es gritar a voces que, muy probablemente, no se conozca tanto el sector en cuestión como uno cree. Uno de los ejemplos más claros y nítidos de lo que hablamos es la situación que se vivió el pasado martes en encuentro de la NBA que enfrentó a los Blazers contra los Cavs.

LeBron, el más crítico entre los críticos

Una de las grandes estrategias de la compañía alemana adidas dentro de la NBA fue (es) su pretensión de revolucionar el mundo de las indumentarias de este deporte con la introducción de un nuevo diseño para sus tradicionales camisetas sin mangas, un diseño que consiste precisamente en eso, en dotarlas de mangas. Con multitud de razones dadas como argumentos, la firma presentó sus primeros diseños que no dejaron indiferentes a nadie: entre los que consideraban que había sido todo un acierto como los que consideraron que adidas lo que estaba haciendo era desvirtuar y desprestigiar una prenda tan icónica y representativa del mundo del baloncesto como las camisetas sin mangas.

Uno de los más críticos en este sentido fue el ahora jugador de los Cavs, LeBron James, que llegó incluso a argumentar que sus números bajaban de forma estrepitosa cuando la marca alemana “obligaba” a los Heat a utilizar este tipo de camisetas, circunstancia que provocaba que su mecánica de tiro se resintiera de manera notable para su particular descontento.

Estadísticas frente a conspiración

adidas trataba de contrarrestar estos ataques de uno de los mayores iconos mediáticos y deportivos de la NBA argumentando la escasa fundamentación de dichos ataques y tratando de demostrar que las estadísticas que presentaba LeBron como base sólida para su crítica no ponían a las claras que la caída de rendimiento se debiera fundamentalmente a la utilización de las camisetas con mangas.

Frente a ello, adidas enarbolaba la teoría de la conspiración como principal y verdadero motivo de los ataques de LeBron: el jugador era embajador de la firma rival de adidas, Nike, algo que, probablemente, podría haber influído y de qué manera en las críticas del ahora jugador de los Cavs a las mangas de adidas.

adidas y los Blazers esperaron a LeBron con las mangas puestas

Y cuando la polémica, iniciada la temporada pasada, parecía transcurrir por senderos menos combativos por las partes, la marca ha esperado hasta la visita de LeBron con sus Cavs a Portland para presentar el nuevo uniforme de los Blazers para la presente temporada, donde las mangas estarán presentes hasta final de la campaña.

La jugada le salió perfecta a adidas. Los Cavs jugaron con el uniforme tradicional, sin mangas. Los Blazers, presentaban en sociedad las camisetas con mangas que utilizarían esta temporada. LeBron, embajador de Nike, sin mangas en el lado de los Cavs. Damian Lillard, uno de los últimos fichajes de adidas elegido para ser el faro guía dentro de la NBA para la marca ante la incertidumbre en la que se ha convertido Derrick Rose, con las mangas de su equipo, los Blazers. Y el resultado, a favor de los Blazers. Lillard fue el hombre del partido, con 27 puntos, mientras que LeBron se quedó en unos pobres 11 puntos. adidas volvía a tener un argumento sólido para rebatir el hecho de que fueran sus mangas las responsables del bajón en el rendimiento experimentado por LeBron.

adidas era consciente que el asunto mangas aparecería con la visita a Portland, y por eso esperó a presentar las nuevas camisetas de los Blazers para coincidir con su llegada y elevar el altavoz de la marca defendiendo las mangas y dando cada vez más sustento al hecho de que las mismas no tenían nada que ver en los pobres guarismos del jugador.