Los Atlanta Haws viven su propio caso Sterling

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Bruce Levenson (izquierda) y Donald Sterling (derecha)

  • Uno de los propietarios de la franquicia, Bruce Levenson, se autodenunció de los comentarios racistas emitidos por él mismo hace ahora dos años a través de un correo electrónico
  • Adam Silver ya ha informado que la franquicia deberá ser vendida tal y Levenson expulsado tal y como sucedió en el reciente Caso Sterling

Cuando aún resuenan en el ambiente los ecos de los últimos coletazos del Caso Sterling, el escándalo de índole racista que llevó, por unos comentarios racistas, al propietario de Los Clippers a su expulsión de la NBA y a la venta posterior de la franquicia que hasta entonces presidía, nuevamente el universo NBA se ve conmocionado y salpicado por otras declaraciones de otro dirigente de la organización que han provocado la nueva actuación, igualmente tajante, del alto comisionado de la liga para evitar males mayores a su producto.

Levenson se autoinculpa

Quizás para evitar a la franquicia unas consecuencias tan dramáticas como las que vivieron Los Clippers durante los primeros compases del escándalo Sterling, con la huída de gran parte de sus patrocinadores oficiales, Bruce Levenson, que así se llama uno de los copropietarios de los Atlanta Hawks, envió hace tan sólo unos días una misiva a Adam Silver en la que se autoinculpaba por unos ofensivos comentarios expuestos en un correo electrónico enviado en el año 2012 por el susodicho al resto de propietarios en el que denigraba y estereotipaba de manera racistas a los aficionados de los Hawks.

En el mismo, en el que Levenson trataba de dar con los problemas que provocaban la difícil situación por la que atravesaba (y atraviesa) la franquicia, el autor de dicho email informaba al resto de propietarios de cuáles eran, en su opinión, los grandes problemas que marcaban el deambular de la misma: “Los bares son el 90% de negros y la música es hip-hop. Hay pocos padres con sus hijos. Y para tratar de arreglarlo, ofrecimos conciertos después de los encuentros, pero de hip-hop. Mi teoría es que los negros ahuyentan a los blancos. No me malinterpreten, sólo me estoy quejando de que tenemos pocos abonados porque no hay los suficientes abonados negros adinerados para pagarlos. Cuando oigo críticas de los propios aficionados diciendo que el campo está mal situado, llego a la conclusión de que es porque hay muchos negros en la zona. En Washington, donde también hay una importante comunidad negra, los negros en los recintos sólo son el 15%“.

La influencia del caso Sterling

Los comentarios anteriormente expuestos se enviaron en el año 2012, sin embargo, no ha sido hasta ahora, dos años después, y tras las consecuencias del caso Sterling, cuando el propio Levenson ha decidido sacarlos por voluntad propia a la luz para autoinculparse y no dejar que una supuesta filtración sobre su existencia pudiera hacer un daño irreparable aún mayor a la franquicia.

El alto comisionado de la NBA, Adam Silver, agradeció a Levenson su sinceridad acerca de los hechos, aunque haya sido dos años después, y manifestó la absoluta y tajante posición de la NBA en actos como los que ahora preocupan, y de qué manera, a la organización. La sombra de ver a los dueños de las franquicias como de multimillonarios intolerables con los dueños, con el riesgo de que la misma sea tildada de cobijo de racistas, se cierne sobre la NBA, algo que podría perjudicar y mucho al producto que explotan.

Una sanción con más aristas que las de Sterling

Después de que el alto comisionado felicitara a la cabeza visible de los Hawks por cooperar con la NBA y anteponer los intereses de la franquicia y de la NBA a los suyos propios, Silver confirmó que los Hawks deberían ser vendidos tal y como ocurriera en el caso de Los Clippers hace tan sólo unos meses. Sin embargo, este proceso de ventas presenta más aristas que en el caso angelino.

Bruce Levenson no es más que el cabeza visible de un grupo de propietarios de la franquicia llamado Atlanta Spirit, que se hizo con el control de los Hawks en el año 2004 a cambio de algo más de 200 millones de dólares, encargado desde entonces de la gestión de la franquicia y del recinto donde juega. L sanción a Levenson provocará que todo el grupo en sí deba abandonar los Hawks, algo que aún está por ver si el resto de copropietarios está dispuesto a asumir.

La carta de Levenson reconociendo el error

Durante años he estado luchando por tratar de analizar y solucionar los problemas de asistencia a nuestro pabellón. En este entorno, hace dos años compartí mis pensamientos sobre por qué estaban fallando nuestros esfuerzos en este sentido. Trivalicé respecto a nuestros fans, haciendo suposiciones estereotipadas sobre sus intereses: decir que preferían hip hop frente a country (negros sobre blancos), animadoras blancas sobre negras…

Con estas percepciones, estaba transmitiendo, no intencionadamente, el mensaje que nuestros aficionados blancos valían más que los negros y que los blancos podrían tener miedo de nuestros fans negros. 

Todo esto es, sencillamente, lamentable y desde luego, no era para nada mi intención. Pido disculpas a todo aquél que haya podido sentirse ofendido al respecto porque tiene derecho a ello. Fue una verdadera provocación sin sentido. Todo el mundo puede tener prejuicios e ideas preconcebidas por cuestiones de raza pero mi posición como dueño del equipo es afrontarlas y no sentirme incómodo realmente con ellas.

Soy de los que piensan, así lo he dicho muchas veces, que la NBA tiene que aplicar una política de tolerancia cero con el racismo en su seno y así tiene que ser. Por tal motivo fui yo mismo el que informó el pasado mes de julio de la existencia de este email a la NBA. Después del mismo, creo que lo mejor para la franquicia, la comunidad de Atlanta y la NBA es que se proceda a una venta de la misma que deberá estar supervisada por nuestro CEO, Steve Koonin. 

Estoy avergonzado de mis palabras y pido disculpas a toda la familia de los Hawks y a todos nuesros aficionados, a los que quiero expresar mi máxima gratitud por estos últimos diez años. Estoy realmente orgulloso de nuestra diversa, apasionada y creciente afición y seguiré animando a los Hawks como uno más a partir de ahora”.