AIG lleva a los All Blacks a obtener beneficios

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Septiembre del año 2012. Los All Blacks, a través de la Federación Neozelandesa de Rugby, hacen oficial la llegada, por primera vez en su historia, de una compañía que ocuparía la zona principal de la camiseta a cambio de una sustancial contraprestación económica que acabarían con el historial de los conocidos All Blacks de ser una de las pocas selecciones a nivel mundial dentro del mundo del Rugby que no contara con un sponsor de estas condiciones.

La decisión de la NZRU, no por rentable dejó de crear una incipiente polémica que se acrecentó hasta límites insospechados donde incluso los aficionados amenazaron con no comprar las nuevas camisetas de confirmarse el extremo indicado. Sin embargo, ni la enorme polémica generada al respecto ni las reiteradas peticiones solicitando no romper con tan sentimental gesto, motivaron que la NZRU diera marcha atrás en sus intenciones y, por primera vez en su historia, los conocidos All Blacks lucirían en sus camisetas el logotipo de una compañía aseguradora norteamericana, AIG, que de este modo quebrantaría la inmaculada elástica de los All Blacks, una decisión que desagradó casi tanto como a los aficionados a su actual sponsor técnico, la firma alemana de ropa deportiva, adidas.

Sin embargo, el tiempo parece haber dado la razón a los que defendieron esta posición de la NZRU, sobre todo si miramos su relevancia desde el punto de vista de la solvencia económica de la Federación Neozelandesa de Rugby. Y es que la NZRU ha hecho públicas sus cuentas de la temporada pasada, unas cuentas que no tienen nada que ver con la tendencia negativa que arrastraba en los últimos años y que ha colmado las enormes necesidades financieras que la Federación venía padeciendo en sus propias arcas.

Tal es así, que los números que la New Zealand Rugby ha presentado han expuesto unas ganancias de más de tres millones de dólares en todo el año 2012, exactamente 3,2 millones de dólares, lo que supone un considerable aumento con respecto a las cifras obtenidas en el año inmediatamente anterior, el 2011, donde anunció una pérdida de 3,1 millones de dólares.

Este dato supone una ruptura en la peligrosa espiral en la que se había metido la NZRU en los últimos tiempos, con tres años consecutivos de peligrosas pérdidas que abocaban al precipicio a la Federación. Sin embargo, las cifras ahora presentadas son poco menos que el maná que esperaba a los egipcios al cruzar el desierto. Y no son pocos los que ahora, una vez consolidados esos números, sacan a relucir las críticas que recibían por el contrato firmado con AIG. Y es que a nadie escapa que gran parte de la culpa de que la NZRU haya obtenido estos resultados la tiene el contrato de sponsorización firmado con AIG y que supuso la ruptura de una larga tradicción de uniformes sin publicidad en la NZRU.

La aseguradora norteamericana se convirtió el año pasado en la segunda marca que era capaz de estar
presente en la inmaculada camiseta de los All Blacks en sus 107 años de
historia, tras la fugaz presencia de la cervecera Steinlager allá por los 60 del siglo pasado. La razón, los algo más de 10 millones de dólares que AIG ha puesto encima de la mesa por cada uno de los cinco años que tiene firmados con la NZRU.