Las protestas amenazan nuevamente la disputa del Gran Premio de Bahrein 2013 de F1

0

Como si de un déjà vu se tratara, nuevamente se vuelve a repetir la situación existente en el año 2012 y que durante varias semanas tuvo en vilo a los aficionados de la Fórmula Uno y su disputa del Gran Premio de Bahrein.

Recordemos que durante la temporada 2012, muchas y muy serias fueron las posiciones enconadas respecto a la disputa del Gran Premio de Bahrein de Fórmula Uno, con un Ecclestone que se enfrentó a las escuderías, partidarias de no celebrar el Gran Premio ante las continuas amenazas que no garantizaban en absoluto la seguridad de los equipos durante su estancia en la zona. Sin embargo, los intereses de los patrocinadores y, una vez más, el dinero, fueron posiciones mucho más fuertes que motivaron que Ecclestone decidiera la balanza a favor de estos últimos y en contra, como digo, de las escuderías.

Este año parece que la cosa lleva camino de convertirse en un calco a la situación vivida el año pasado. Así, por tercer año consecutivo, los conflictos existentes entre los partidarios y los detractores del régimen gubernativo existente amenazan con la disputa del Gran Premio de Fórmula Uno previsto para este fin de semana.

Estas protestas se remontan a febrero del año 2011, justo después de los levantamientos producidos en Túnez y Egipto dentro del contexto de la Primavera Árabe. Ahora, el gobierno en el poder no quiere que se repitan las escenas del año pasado, donde las protestas, los neumáticos quemados y las calles cortadas fueron objeto de primera plana en los medios de comunicación casi tanto como la propia disputa del Gran Premio.

En el seno del gobierno de la Fórmula Uno, el tema es un asunto que preocupa y mucho. Sobre todo por la imagen que la competición lanza al exterior. Los organizadores y el propio Ecclestone no quieren que se vuelvan a dar las manifestaciones y conflictos del Gran Premio del año pasado, que arrojaron al público una imagen de la Fórmula Uno alejada de los problemas y conflictos de la sociedad, preocupada más que nada en el negocio. El daño cometido a la propia Fórmula Uno fue casi tan grande como el que se podría haber generado con la cancelación de la prueba, una cancelación que hubiera supuesto unas pérdidas de millones de dólares en concepto de patrocinios invertidos en la organización, promoción y publicidad del citado Gran Premio. Sin embargo, su disputa arrojó un saldo casi equiparable a no haberse disputado, puesto que la imagen de la F1 quedó seriamente dañada.

En el propio parlamento británico advierten seriamente del daño que la disputa del mismo puede ocasionar advirtiendo que tienen informes que aseguran que el Gran Premio de este año está acaparando mucha más atención que el del año pasado, lo que puede ser utilizado para llevar a cabo acciones de grupos radicales para lograr captar la atención sobre el problema existente en el país. La advertencia finaliza responsabilizando a los organizadores y a la propia FIA de las posibles consecuencias que su disputa pudiera tener.

Ecclestone por su parte no ha realizado manifestaciones que den a entender la no disputa del Gran Premio y de hecho, las escuderías ya han iniciado nada más finalizar el Gran Premio de China su traslado a Bahrein.

Por de pronto, y según informa el diario As, donde no han caído en saco roto las advertencias han sido en varios patrocinadores. Así, la marca Johnnie Walker, patrocinador de McLaren, ya ha anunciado que no estará en Bahrein por la enorme sensibilidad que respecto al consumo de alcohol existe en la zona, mientras que Vodafone, otro partner de McLaren, dejará su espacio a su marca en Oriente Próximo, Zain.

En Ferrari se han encontrado con que Shell limitará su equipo a tres analistas para dar soporte sobre combustibles y lubricantes. Otro que tampoco estará será el banco suzio UBS, patrocinador de la Fórmula Uno a nivel mundial.