Las marcas, a la caza de la camiseta del United

0
check out the best free wordpress themes

Se acabó. El pistoletazo de salida para conocer quién será el próximo sponsor técnico de uno de los clubes más importantes del mundo, con una capacidad comercial que pocos pueden igualar, ha dado comienzo con la finalización del ‘periodo de cortesía’ condedido a la firma norteamericana Nike para tratar de alcanzar un acuerdo con los Red Devils para renovar el contrato que expira a finales de la temporada 2014/2015.

Se podría tratar de enmascarar de una manera más suave o contarlo de otra manera, pero la realidad es esta. Las diferentes firmas de ropa deportiva esperaban con expectación la finalización de este periodo de cortesía que el contrato firmado en su día entre Nike y el Manchester United concedía a la firma norteamericana para tratar de llegar a un acuerdo para su renovación antes de la conclusión del mismo.

Este paréntesis en las hostilidades respondía a una cláusula como decimos que se plasmó en su día en el contrato firmado entre las partes y que daba a Nike un plazo de seis meses, que concluyeron a la finalización del pasado mes de agosto, para que, a un año vista de la conclusión del contrato que les liga hasta finales de la temporada que viene, la marca pudiera entablar conversaciones con el conjunto de Manchester sin las injerencias (al menos en apariencia) del resto de firmas comerciales. Digamos que, durante este periodo, la firma se aseguraba que las únicas ofertas que llegaran al conjunto británico fueran las suyas.

Sin embargo, ese periodo, como decimos, concluyó con la llegada de Septiembre y, para decepción de Nike, sin haber podido llegar a un acuerdo con los Diablos Rojos ante lo alejado de las posiciones e intereses reales del club, que pretende obtener un pellizco mucho mayor que lo que actualmente ingresa de Nike, alrededor de 27 millones de euros, y la postura de Nike, más partidaria de contener gastos en este sentido.

Y aunque Nike no queda descartada ni mucho menos de las negociaciones (bien podría, ante el temor de perder a una de las joyas de su corona, presentar una última oferta que colmara las aspiraciones del club), la llegada de nuevas marcas comerciales a las negociaciones abre un peligroso abanico de posibilidades del que sólo puede salir beneficiado el conjunto inglés, que anhela conseguir al menos 35 millones de euros por temporada.

Al acecho esperan marcas como Warrior, que estaría muy interesada con hacerse con el Manchester tras tener ya en su portfolio al Liverpool; su gran rival adidas, que vería con muy buenos ojos asestar un duro golpe a Nike desposeyéndola de una de sus joyas e incluso de Puma, cuya triunfal llegada al Arsenal, con una oferta astronómica, ha sorprendido a propios y extraños y, por qué no, podría apostar también por el club de Old Trafford.

Para beneficio del Manchester, ese periodo de reflexión concedido a Nike ha culminado sin acuerdo alguno, por lo que, para desgracia de la firma, se ha abierto un peligroso abanico de contrincantes que encarecerán, al menos, a buen seguro, el precio que habrá que pagar por suministrar la equipación de los Red Devils a partir de ahora.